México registró un máximo histórico en inversión extranjera directa (IED) al acumular 41 mil millones de dólares entre enero y septiembre de 2025, según datos preliminares de la Secretaría de Economía. Esta cifra representa un incremento del 2.4% respecto al mismo periodo del año anterior y consolida al país como uno de los destinos más atractivos para el capital internacional en América Latina.
El monto reportado es el más alto desde que se tiene registro para un periodo similar, superando incluso los niveles alcanzados en 2022, cuando se contabilizaron operaciones extraordinarias como la fusión de Televisa y Univisión. En esta ocasión, el crecimiento se atribuye principalmente a la expansión de empresas ya establecidas en el país, que representaron el 78% del total de la IED.
Por tipo de inversión, las reinversiones de utilidades lideraron con el 80% del total, seguidas por nuevas inversiones con un 10% y cuentas entre compañías con otro 10%. Este comportamiento refleja la confianza de los inversionistas en el entorno económico mexicano, así como en la estabilidad de sus operaciones en el país.
Estados Unidos se mantuvo como el principal socio inversionista, con una participación del 52%, seguido por Alemania, Canadá, Japón y Argentina. Los sectores que más capital recibieron fueron manufactura, servicios financieros, transporte, comercio y minería, destacando la relevancia del nearshoring y la relocalización de cadenas de suministro como factores clave en la atracción de capital.
La Secretaría de Economía subrayó que estos resultados son consistentes con la tendencia de crecimiento sostenido de la IED en México, impulsada por la integración regional, la modernización del T-MEC y la confianza empresarial en sectores estratégicos.
Expertos en economía internacional han señalado que este desempeño refuerza la posición de México como un hub manufacturero y logístico en el continente, especialmente en un contexto global de reconfiguración comercial y búsqueda de mayor resiliencia en las cadenas de valor.