En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, especialistas mexicanos presentaron un estudio que aporta evidencia científica para fortalecer la seguridad transfusional. La investigación reveló que la combinación de gluconato de clorhexidina al 2% y alcohol isopropílico al 70% eliminó por completo el crecimiento bacteriano en los donadores evaluados, frente a una tasa de contaminación de 74% registrada con el uso de povidona yodada.
El trabajo, encabezado por el científico Juan Manuel Bello-López y publicado en la revista Transfusion and Apheresis Science, analizó a 300 donadores divididos en dos grupos. Los resultados mostraron que ninguno de los participantes tratados con clorhexidina y alcohol presentó contaminación bacteriana, mientras que en el grupo con povidona yodada se detectó crecimiento en 111 casos.
De acuerdo con los especialistas, una sola donación de sangre puede beneficiar hasta a cuatro pacientes, por lo que garantizar la antisepsia adecuada antes de la extracción resulta fundamental para preservar un recurso vital en la atención médica. La contaminación bacteriana es una de las principales causas de descarte de componentes sanguíneos, lo que genera costos adicionales y limita la disponibilidad de unidades para emergencias y tratamientos.
El estudio subraya la necesidad de actualizar protocolos en bancos de sangre, privilegiando el uso de antisépticos estériles de un solo uso que reduzcan el riesgo de contaminación durante la punción venosa. En México, durante 2024 se registraron más de 1.7 millones de donaciones, de las cuales solo 8% fueron voluntarias y altruistas, lo que refuerza la importancia de optimizar cada unidad recolectada.
Expertos como Gabriel García Correa, gerente clínico de BD México, señalaron que la adopción de mejores prácticas de antisepsia puede incrementar la seguridad de los procesos de donación y transfusión, disminuir infecciones prevenibles y reducir la carga económica en instituciones de salud.