El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, fue liberado este miércoles por un tribunal de Saipán, territorio insular estadounidense en el Pacífico, tras declararse culpable de violar la ley estadounidense. Assange retornará a su hogar en Australia como parte de un acuerdo judicial.
Durante una audiencia de tres horas, Assange se declaró culpable de un cargo de conspiración para obtener y divulgar documentos clasificados de defensa nacional de Estados Unidos. En su declaración ante la corte, Assange sostuvo que creía que la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de expresión, amparaba sus actividades.
"Trabajando como periodista animé a mi fuente a proporcionar información que se decía que era clasificada para poder publicarla", declaró Assange. "Creí que la Primera Enmienda protegía esa actividad, pero acepto que fue una violación del estatuto de espionaje", añadió. Assange también comentó que, aunque cree que la Primera Enmienda y la Ley de Espionaje se contradicen, aceptaba la dificultad de ganar un caso bajo estas circunstancias, según informó The Washington Post en su página web.
La jueza principal del distrito de Estados Unidos, Ramona V. Manglona, aceptó su declaración de culpabilidad y lo puso en libertad debido al tiempo que ya había cumplido en una cárcel británica. Assange, de 52 años, saldrá de Saipán poco después del mediodía hora local en un jet privado, acompañado por los embajadores de Australia en Estados Unidos y el Reino Unido, según los registros de vuelo. Su destino final será Canberra, donde aterrizarán justo antes de las 19:00 hora local.
Assange aceptó declararse culpable de un único cargo penal, según los documentos presentados ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para las Islas Marianas del Norte. Este territorio estadounidense en el Pacífico occidental fue elegido debido a la oposición de Assange a viajar al territorio continental de Estados Unidos y por su proximidad a Australia, dijeron los fiscales.
Decenas de medios de comunicación de todo el mundo asistieron a la audiencia, aunque no se les permitió grabar la sesión. Stella Assange, esposa del fundador de WikiLeaks, expresó en la plataforma de redes sociales X: "Veo esto y pienso en lo sobrecargados que deben estar sus sentidos, caminando a través de la prensa después de años de depravación sensorial y las cuatro paredes de su celda de alta seguridad de la prisión de Belmarsh".
Assange, nacido en Australia, pasó más de cinco años en una cárcel británica de alta seguridad y siete refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, mientras luchaba contra acusaciones de delitos sexuales en Suecia y batallaba contra la extradición a Estados Unidos, donde enfrentaba 18 cargos penales. Sus partidarios lo consideran una víctima por haber revelado irregularidades y posibles delitos cometidos por Estados Unidos, incluidos los conflictos en Afganistán e Irak. Washington ha sostenido que la publicación de los documentos secretos puso vidas en peligro.
El gobierno australiano abogó por su liberación y planteó la cuestión a Estados Unidos en varias ocasiones. "Esto no es algo que haya sucedido en las últimas 24 horas", afirmó el miércoles el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, en una conferencia de prensa. "Esto es algo que se ha considerado, se ha trabajado con paciencia y se ha trabajado de forma calibrada, y así es como nos comportamos en Australia".