Un jurado federal en Estados Unidos concluyó que Ticketmaster y su empresa matriz, Live Nation, operan como un monopolio ilegal en la industria del entretenimiento en vivo, tras un juicio civil impulsado por autoridades y fiscales estatales.
De acuerdo con el fallo, las compañías incurrieron en prácticas anticompetitivas que afectaron a consumidores, artistas y recintos, al limitar la competencia en la venta de entradas y en la promoción de eventos. La demanda, iniciada por el gobierno estadounidense y respaldada por decenas de estados, acusó a la empresa de utilizar su poder para impedir que los recintos trabajaran con otros vendedores de boletos.
Durante el proceso, los demandantes señalaron que Live Nation utilizó su posición dominante para imponer condiciones y elevar los precios de las entradas, lo que derivó en costos adicionales para los usuarios. Incluso se estimó que los consumidores pagaron más por boleto debido a estas prácticas.
La empresa rechazó las acusaciones y defendió que su tamaño es resultado de su éxito empresarial, al asegurar que artistas, equipos y recintos son quienes determinan los precios. Sin embargo, el jurado determinó que su conducta violó leyes antimonopolio federales y estatales.
Ticketmaster y Live Nation, que se fusionaron en 2010, concentran una gran parte del mercado de eventos en vivo en Estados Unidos, lo que durante años ha generado críticas por parte de fanáticos y artistas.
Tras el veredicto, corresponderá a un juez definir las sanciones y posibles medidas correctivas, que podrían incluir compensaciones económicas o cambios estructurales en la operación de ambas compañías.