La verdad es que entiendo a la Presidente aunque no la justifico. Creo que cumple un papel muy sacrificado de pagar facturas muy grandes sin poder culpar públicamente a quien cometió graves errores en los seis años anteriores a que iniciara su gobierno. Calladita desempeña una labor de intentar recomponer no el rumbo, sino el barco lleno de hoyos.
Y en camino alguien le chifla y le dice de acciones que le parecen equivocadas para que ella intente replantear las cosas. Tomemos como ejemplo el asunto del Fracking. Una técnica para obtener gas natural y petróleo a la que renunció de manera terminante el gobierno del Sr. Andrés bajo el argumento de que es una técnica muy contaminante y lesiva del medio ambiente.
Es una pena que esa misma vocación ecologista no se haya expresado en el caso de la construcción del Tren Maya cuyas lesiones son lamentablemente irreversibles en un sistema ÚNICO EN EL MUNDO, pero ese no es el tema de hoy.
Imagino que la Presidente no tiene mucho margen para desechar la idea. Le habrán señalado todas las oportunidades para incrementar la producción petrolera, las inversiones que tendrán que llegar al país, pero sobre todo cómo incrementará la obtención de gas natural algo muy necesario para restar la vulnerabilidad soberana puesto que el 70% del gas hoy necesario lo importamos y gran parte de la producción de energía eléctrica requiere de este gas.
Lamentablemente no hay dinero para enfrentar las inversiones que requiere la decisión y tendrá que acudirse al dinero de particulares y muy específicamente de extranjeros (norteamericanos los más) . El asunto no es equivalente a un “enchílame esta gorda” y los especialistas como Ramsés Pech hablan de miles de millones de dólares para sembrar de perforaciones algunas regiones del país donde se pudiera obtener el recurso.
Se habla de “sembrar” un aproximado de 300 pozos mensuales para tener un mínimo de 3 mil 600 en un año. Una perforación puede comenzar a obtener el recurso energético en un mes aproximadamente.
Los pro-fracking hablan de una decisión correcta que llega 15 años tarde. Los negativos a la técnica afirman que nunca debe de iniciarse esas tareas por la gran cantidad de agua necesaria y el daño que se hace a los manatos friáticos que pueden verse dañados por el uso de químicos contaminantes y relacionados algunos de ellos con la promoción del cáncer.
En el juego del Gobierno Federal habrá que reconocer que tendrán que tolerar la idea de una técnica costosa y con alto impacto ambiental como factura a un incremento de gas necesario para atraer inversiones y necesidad de reducir la dependencia de las importaciones de gas.
Aunque la lógica señala que primero debió haberse planteado la posibilidad, luego la constitución de un comité de evaluación de la aplicación del fracking como alternativa y posteriormente tomar una decisión de si abordamos el tema de esa manera y no al revés. No tiene una lógica lógica primero avisar que se ha tomado esa decisión para luego constituir unan comisión que la valore como alternativa y DESPUÉS anunciar que la decisión es la explotación de gas natural mediante la técnica del fracking.
Decir que sí y luego iniciar el estudio sobre su conveniencia implica meter ruido en un proceso que exigirá un modelo de participación de la iniciativa privada que será muy importante para motivar que empresas del sector se involucren en el reto. Puede pasar que la decisión no varíe pero que no haya empresas interesadas si no hay un modelo atractivo a los inversionistas, cosa que es oootrro asunto.