El presidente Donald Trump no acepta la derrota que le impuso la Corte en el tema arancelario y busca como seguir por la ruta impositiva a pesar de las complicaciones que esta sufriendo para seguir avanzando.
Trump esta en un terreno donde la burocracia del Congreso y de los gobiernos estatales lo pueden incluso hacer fracasar.
La verdad es que el mandatario parecen no advertir que no podrá imponer rápidamente ni por capricho estos nuevos impuestos que está planeando
La ruta que tendrá que sortear contempla que los aranceles podrán imponerse por país, por tema comercial o de producto pero tardarán meses para que entren en vigor. La cuestión es ¿hasta qué punto se reproducirá la antigua estructura?, o si ¿los nuevos impuestos podrían acabar creando un conjunto totalmente distinto de ganadores y perdedores?
Los gobiernos de cualquier pais tienen en el cobro de impuestos una de las fuentes más importante de hacerse de recursos, de ahí la necedad del inquilino de la Casa Blanca, sobre todo a sabiendas de la frágil situación económica que viven millones de estadounidenses.
Y es que mientras los funcionarios intentan satisfacer el deseo de Trump de imponer sus aranceles rápidos y punitivos. Funcionarios de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y del Departamento de Comercio discuten sobre qué organismo debe llevar la iniciativa.
La tozudez presidencial está generando fricciones dentro de un gobierno que rápidamente a perdido el apoyo de un buen número de sus votantes.
Ha trascendido qué en la Oficina del Representante Comercial, los empleados han empezado a trabajar en nuevas investigaciones que abarcarán a la mayoría de los principales socios comerciales y podrían dar lugar a aranceles agrupados por países o cuestiones comerciales.
Incluso El domingo, en una entrevista en el programa This Week de la cadena ABC, Jamieson Greer, representante comercial de Trump dijo que el presidente había hecho campaña sobre los aranceles y pretendía cumplir sus promesas. “La herramienta legal para aplicarla puede cambiar, pero la política no ha cambiado”.
Greer incluso dijo que se investigan cuestiones comerciales como el “exceso de capacidad” “el trabajo forzado”, “los altos precios de los productos farmacéuticos”, “la discriminación contra las empresas tecnológicas estadounidenses” así como “la contaminación de los océanos” y las prácticas comerciales injustas para el arroz y los productos del mar.
Todas estas rutas están basadas en la Ley de Comercio de 1974, que permite al gobierno imponer aranceles potencialmente paralizantes si encuentra pruebas de comportamiento comercial injusto.
Trump recibió un muy duro golpe de la Suprema Corte al negarle la imposición arancelaria sin la autorización del Congreso y entendido de que están cerca las elecciones intermedias busca avanzar lo más rápido en esta compleja ruta de impuestos que quiere comenzar a la brevedad a implementar.
Veremos.
@ncar7