La Comisión Federal de Electricidad y Petróleos Mexicanos son sin lugar a dudas las empresas más contaminantes en nuestro país, debido a su gran tamaño y a su falta de equipamiento moderno anticontaminante. La central termoeléctrica Manzanillo I en Colima (usa gas natural, aunque ha tenido períodos de uso de combustóleo). La central Termoeléctrica Mazatlán II en Sinaloa (quema combustóleo, está modificándose para usar gas natural). Las centrales termoeléctricas Guaymas I y II, en Sonora, utilizan gas natural. La central termoeléctrica en Petacalco, Guerrero, quema carbón/combustóleo. Las centrales termoeléctricas en La Paz/Los Cabos, en Baja California Sur, queman diésel y combustóleo. La central termoeléctrica en Tuxpan, Veracruz quema combustóleo.
Las cinco centrales termoeléctricas Altamira, Tamaulipas son un nodo de generación con centrales convencionales que queman diésel, acondicionándose para gas natural y construyen una nueva central de ciclo combinado. La central termoeléctrica de ciclo combinado Río Bravo, en Tamaulipas quema gas natural. La central termoeléctrica (de ciclo combinado) Mérida IV, en Yucatán utiliza gas natural. La central termoeléctrica en Tula, Hidalgo quema combustóleo. La central termoeléctrica en Salamanca, Guanajuato quema combustóleo, recientemente construyeron una nueva central de ciclo combinado que utiliza gas natural. La central termoeléctrica “Valle de México” en el Estado de México, quema gas natural. La central termoeléctrica Agua Prieta en Sonora quema carbón y gas natural. La central de combustión Interna Altar, en el gran desierto el altar en Sonora, quema gas natural y diésel. La central termoeléctrica Valladolid en Yucatán, la central termoeléctrica Escobedo en Nuevo León y la central termoeléctrica Agua Prieta en Sonora utilizan gas natural y como respaldo diésel. La central termoeléctrica Río Escondido en Nava, Coahuila y la central Carbón II queman carbón mineral. La Unidad Lechería en Tultitlán, Estado de México utiliza gas natural.
La Comisión Nacional del Agua afirma que utilizan entre 4.0 y 10.0 % del agua dulce disponible en México. Sabemos que las centrales carboeléctricas consumen más agua que las centrales que utilizan diésel, combustóleo y gas natural. Las emisiones al ambiente de todas ellas son tóxicas. Las centrales carboeléctricas generan emisiones con dióxido de azufre (SO2) y mercurio del carbón mineral. Las que queman combustóleo y diésel generan SO2 (PM2.5) y todas ellas generan gigantescas cantidades de óxidos nitrosos (NOx) que nos envenenan. Al combinarse con el vapor de agua generan ácido sulfúrico (por SO2) y ácido nítrico (por NOx). No solo nos envenenan diariamente con sus partículas PM2.5 micras, sino que permanentemente generan “lluvia ácida” que acidifica y daña gravemente suelos agrícolas, océanos, lagunas y ríos.
Conozco el desastre causado por la central termoeléctrica en Tuxpan, Veracruz que destruyó 70 hectáreas de manglar y eliminó la pesca de 15,000 ton/año de camarón y peces a 500 ton/año en la Laguna de Tampamachoco de 1,500 hectáreas (extensión) considerada sitio Ramsar No.1602 por su gran valor ambiental.
*Carlos Alvarez Flores, Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.
Experto en Gestión de Residuos y Cambio Climático
www.carlosalvarezflores.com y “X” @calvarezflores