Vaya lección dieron el domingo pasado quienes piensan que este mundo se hizo para muchos millones más de seres humanos que lo habitamos y no solo para unos cuantos "iluminados".
El populismo de nuestros tiempos será recordado con el paso de los años como un periodo oscuro en el que unoa cuántos "enviados del señor" se sintieron con la potestad de decirle al resto de la humanidad cómo debería comportarse y trataron de reinventar a la economía global, mejor dicho la hicieron retroceder décadas con su pensamiento limitado en el que básicamente el mundo no les era cómodo.
Estos populistas fueron maltratados el domingo pasado, no solamente fue Trump, sin duda el más visible por la vigencia que tiene, pero todos y cada uno de los "iluminados" de los años recientes recibieron su dosis de realidad.
El mundo no puede ser gobernado por un puñado de "iluminados", ese mesianismo no puede tener su versión del siglo 21 por la simple y sencilla razón de que este mundo ya no puede ni debe revertir los avances de los últimos 50 años solo porque lo dicen una bola de estúpidos que dicen haber sido "tocados" por dios, o peor todavía, creerse dioses.
Este mundo es y ha sido de la sociedad en general, cada día más empoderada a pesar de que muchas de esas sociedades son todavía en una gran proporción profundamente mediocres e ignorantes (sí, el pueblo bueno y sabio en México es un claro ejemplo, aunque les moleste). Pero ni siquiera así podemos retroceder, lo que toca es sacar a esa sociedad de su ignorancia, para que los iluminados dejen de manipularla como lo hacen ahora.
El final de ese concierto de 15 minutos, que hará historia, fue contundente y rotundo.
América es enorme, con muchos países, con grandes costumbres, con problemas pero también con soluciones, con jóvenes que tienen esperanza y que harán las cosas mejor, con viejos que dejan un gran legado.
No señores "iluminados", ni América ni el mundo es suyo, por más que lo sigan intentando. La historia se reciclaje, hoy los padecemos, pero mañana ocuparán el sitio que les corresponde, mientras que sigan descansando en su finca imperial, que sigan jodiendo al planeta con sus decisiones, secuestrando a las instituciones, y demas. La historia los juzgará.
Pd: Yo tampoco soy fan de Bad Bunny, pero le aplaudo lo que hizo ese domingo 8 de febrero de 2026