Alrededor de 500 personas participaron en una manifestación la tarde del domingo, partiendo desde la Plaza Morelos hasta la Catedral de Morelia, para exigir justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido el sábado, así como un alto a la violencia en varias regiones del estado.
El contingente transcurrió por avenida Madero sin mayores incidentes, donde se escucharon consignas como “Justicia para Manzo”, “En México queremos paz y tranquilidad” y “Basta de tanto crimen”.
Al llegar al edificio del Palacio de Gobierno de Michoacán, un grupo de manifestantes forzó la puerta principal, ingresó, ocasionó daños a muebles, cristales y pintó las paredes. Pese al ambiente mayoritariamente pacífico, las autoridades reportaron que “infiltrados” provocaron los hechos de vandalismo.
En respuesta, la policía estatal lanzó gases lacrimógenos y procedió a la detención de al menos cuatro personas. Las familias que participaban comenzaron a retirarse al agravarse la tensión. Posteriormente, la sede gubernamental quedó resguardada por fuerzas de seguridad.
El secretario de Gobierno informó que ya se identificaron a quienes presuntamente instigaron los actos vandálicos y que se actuará conforme a derecho contra los responsables, además de condenar cualquier agresión contra el patrimonio de los michoacanos.