Lo único que sostiene la versión de que los panistas sobre una supuesta guerra contra el narcotráfico es haber encontrado un inmueble abandonado, bautizado, por ellos como “narcolaboratorio”. Un operativo conjunto donde nada tenía que hacer la CIA, y autoridades federales mexicanas actuaron.
La FGR ha explicado que su personal se trasladó al laboratorio clandestino, tras recibir la información del Ministerio estatal. Allí, encontraron precursores químicos líquidos, y metanfetamina, además de artefactos para sintetizar drogas, como 12 reactores.
En el operativo no hay ningún indicio que la política del estado haya estado involucrada ni en la ubicación ni en el descubrimiento de dicho laboratorio como para adjudicarle a la gobernadora la hazaña de formar parte en la lucha contra el crimen organizado.
El discurso de Maru, fue, de inmediato el más convencional y pueril: Evit´po aque muchs chihuahuenses se hicieran adictos con ese descubirfiento. Pero esa dlorhga es para exportar no para consumir en suelo de la entidad, de otra manera Trump no armaría tanto escándalo a nivel internacional contra México.
Para Trump la metanfetamina se va para Estados unidos y no se queda en chihuahua. Para Maru se queda en Chihuahua y afecta a los chihuahuenses principalmente, según su informe. Sob¿n versiones muy diferenters sobre un ismoporblema, porque maru desmiente Trump, y de alguna manera le dice mentoroso, poque según ella las metanfetaminas no afectan a los estadounidenses. Trump no la desmiente.
Por otra parte, la justificación improvisada y sacada de la manga de Maru se convirtió en consigna panista y coloca a Maru Campos como combatiente contra el narcotráfico, cuyo crecimiento en su entidad nunca le había importado.
La contradicción no es asunto que se tome con ligereza. Está de por medio el discurso y parte del programa de gobierno del vecino país, que Maru echa por la borda, asegurando que la anfetamina que se elaboraría en ese laboratorio sería consumida por familias chihuahuenses. Es decir, la mamá, el papá y los hijos, los abuelos.
La calificación de laboratorio a un inmueble abandonado surgió ante la necesidad de explicar la presencia de espías de la CIA, que de no haberse desbarrancado su vehículo nunca se hubiera conocido su presencia. La rapidez con la que la oposición, arma sus consignas políticas, a partir de la improvisación le desgasta en lugar de favorecerles.
El laboratorio pudo haber tenido meses en ese lugar, al igual que la presencia de los espías, quienes no son los únicos a los que gobiernos panistas les permiten todo tipo de libertades en su territorio. El problema del laboratorio es secundario, en su hallazgo no hubo detenidos y no había huela de trabajos recientes.
Los espías de la CIA no buscan viejos laboratorios abandonados sino factores de desestabilización política en gobiernos que no le son afines