El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) afirmó que el Gobierno de México carece de un plan integral de evaluación para el próximo ciclo escolar 2021-2022.
Indicó que las 53 semanas que las escuelas estuvieron cerradas a causa de la pandemia provocó un rezago educativo equivalente a por lo menos 1.8 años de escolaridad.
Por ello, señaló que el próximo ciclo escolar “es una oportunidad para medir y entender el retraso académico que sufrieron los estudiantes”.
Sin embargo, México optó por una evaluación formativa en la que cada maestro prepara materiales y los aplica en su salón para mejorar su propio proceso de enseñanza-aprendizaje.
Con ello, agregó, la Secretaría de Educación Pública transfirió a los docentes y a las escuelas la responsabilidad de diagnosticar a los alumnos, lo que ocasiona fallas en la evaluación de los estudiantes al no contar con:
“1. No hay herramientas: Faltan recursos para acompañar a los docentes en el proceso de diagnóstico y remediación, entre ellas capacitación, mediciones de habilidades socioemocionales y guías más detalladas para aprovechar los resultados.
2. No será sistematizada ni comparable: Los hallazgos no podrán ser comparables y no podrán ser utilizados como evidencia para la toma de decisiones a nivel nacional.
3. No habrá seguimiento: La evaluación sólo se contempla al principio del ciclo escolar, por lo que no será posible monitorear el impacto de las acciones de remediación y crear ciclos de mejora al ajustarlas si fuera necesario”, señaló el IMCO en un comunicado.
Detalló que un diagnóstico preciso es la brújula que tanto los docentes como los tomadores de decisiones necesitan para lograr que los alumnos recuperen los aprendizajes perdidos por la pandemia.
Explicó que en un comparativo sobre el cierre de escuelas, evaluación y regreso a clases, México fue el que tuvo el periodo más largo de cierre de escuelas, además la mayoría de los países analizados han apostado por evaluaciones estandarizadas y comparables.
Propuso usar este ciclo escolar como un periodo extraordinario de recuperación con acciones robustas de diagnóstico y atención académica.
Además incluir evaluaciones estandarizadas de aprendizajes de los alumnos en la valoración diagnóstica y aprovechar la experiencia que se ha generado en México con pruebas nacionales como Planea e internacionales como PISA.
“La pérdida de aprendizajes es una de las secuelas más severas que ha dejado la pandemia y que pone en riesgo el futuro profesional del talento más joven”, asentó.
Foto: Cuartoscuro.