*La fortaleza del mercado laboral es incontenible y se confirma como factor
de riesgo para el crecimiento de precios.
La Fed parece estar atrapada en un laberinto sin más salida que el alza de tasas de interés; la constante fortaleza del mercado laboral en Estados Unidos no deja muchas más opciones, mejor dicho, no deja ninguna otra opción.
La propia Fed lo ha advertido, la mayoría de sus miembros esperan más alzas en lo que resta del año, pero las cifras son tan contundentes que ahora incluso se teme que la tasa terminal se ubique mucho más arriba de lo que se esperaba.
De acuerdo con las cifras, las nóminas privadas aumentaron más de lo esperado en junio, según el informe nacional de empleo ADP, estas cifras indican que el mercado laboral se mantiene fuerte a pesar de los crecientes riesgos de recesión, debido a las constantes alzas de las tasas de interés.
Asimismo, una encuesta demostró que el número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidio de desempleo aumentó moderadamente la semana pasada. Es decir, el desempleo sube pero mucho más lento de lo que la Fed necesita.
Antes de las cifras la Fed abrigaba la esperanza de observar un modesto deterioro del mercado laboral, pero la cifra de ADP fue casi el doble de lo esperado, lo que en general implica que hay elevado potencial para más alzas de tasas de interés.
Otros datos del mercado laboral reportaron que las peticiones iniciales de subsidio de desempleo aumentaron ligeramente durante la semana finalizada el 1 de julio, a un total de 248,000 plazas, justo por encima de la estimación de 245,000 plazas laborales, pero aún por debajo de las 280,000 que los economistas creen que indicarían una ralentización significativa del crecimiento del empleo.
A pesar de que los datos de ADP suelen diferir del informe de empleo del Gobierno, que se publica este mismo viernes, la realidad es que las cifras siguen siendo coherentes con la tendencia general de un mercado laboral que apenas se enfría.
En este contexto, es un hecho que los datos conocidos muestran que las ofertas de empleo cayeron en mayo, pero se mantuvieron en niveles históricamente elevados.
Una economista consultada por Reuters señaló que esperaban que las nóminas sigan siendo positivas por ahora, pero es probable que se produzca una desaceleración a medida que los efectos rezagados y acumulativos de la política monetaria se propaguen de manera más amplia a través de la economía.
Otros expertos consultados explicaron que el repunte de las solicitudes de subsidio por desempleo es coherente con los análisis de los avisos de despido efectivo WARN, que había sugerido que esta cifra reflejaría más despidos.
Lo anterior se suma a las señales de que la oferta y la demanda de mano de obra se están
equilibrando mejor a medida que el mercado laboral se enfría gradualmente. Pero no es
suficiente, no a la velocidad requerida.
Por si fuera poco, un informe de Challenger, Gray & Christmas anunció el menor número de despidos por parte de los empleadores con sede en Estados Unidos desde octubre de 2022.
Con estas condiciones, ahora los operadores del mercado monetario ven cerca de un 95% de probabilidad de una subida de un cuarto de punto en la próxima reunión del banco central, programada para el 26 de julio, frente al 90.5% anterior, según la herramienta Fedwatch de CME.
Como decíamos, la propia Fed ha avisado que es inminente el aumento de las tasas de interés; la presidenta de la Fed de Dallas, Lorie Logan, miembro con derecho a voto del comité de fijación de tasas de la Fed, afirmó que habría sido totalmente apropiado subir las tasas en la reunión de política monetaria de junio.
Por todo lo anterior, el alza de tasas en Estados Unidos es inminente y ahora el temor es que los niveles esperados previamente, sean rebasados; es decir, las tasas suban más allá de lo proyectado, con todas las consecuencias.