“Atentos, porque, como señala la jerga política, el que se mueve no sale en la foto”, dijo Sánchez Cordero junto al gabinete legal y ampliado, y el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero.
La también ministra en retiro dijo que fue un triple honor acompañar al Presidente, por el valor de este recinto y lo que representa por el proceso histórico-político que entrelaza a las primeras dos grandes transformaciones del país.
“En segundo lugar, porque como mujer, al recordar y hacer conciencia de que hace dos siglos las mujeres no podíamos ni siquiera entrar a este espacio (…) En tercer lugar, porque tengo el privilegio de que esta restauración y reapertura es parte de un gran proyecto que ha impulsado el Presidente de la República en todo el Palacio Nacional”.
El recinto parlamentario se encuentra en el primer piso del patio central de la sede del Poder Ejecutivo, edificio que fue adaptado para albergar la primera Cámara de Diputados del México Independiente durante el siglo XIX.
Sánchez Cordero recordó que un 22 de agosto, pero de hace 150 años, la sede parlamentaria se incendió, como algo premonitorio de la etapa dictatorial que se avecinaba.
“En este recinto se gestaron los dolores de parto del país, entre los movimientos pendulares de dos generaciones que se enfrentaron al interior de estos muros y en campos de batalla, para definir el rumbo que debía seguir el México independiente y soberano”.
Ahí recordó al constituyente, periodista y liberal Francisco Zarco, quien advirtió que si un día resucitaba la reacción, intentaría “destruir cuanto hayamos hecho.
“Pero para ese caso, que es muy remoto, porque el país ha progresado en su adhesión a la libertad, porque los elementos de la reacción son cada día más débiles, para ese caso que podamos alejar si nos mantenemos firmemente unidos, dejemos realizadas las reformas, dejemos los hechos consumados, que no puedan destruir esta revolución.