El presidente López Obrador envío al Congreso de la Unión una iniciativa de Reforma de la Ley Eléctrica.
El domingo pasado se citó para votar la Reforma Eléctrica, en una sesión maratónica, que se realizó en Domingo de Resurrección, algo inusual; pareciera que Morena pretendía sorprender a la oposición, ya que esa sesión estaba programada para el martes pasado y fue cambiada. Morena esperaba que, al ser Semana Santa, no asistieran los diputados, no contaba con que iban a llegar desde la noche anterior.
La jugada no le salió a Morena, perdieron la votación en el Congreso de la Unión, ya que para la aprobación de la Reforma Eléctrica, al tratarse de una reforma constitucional, se necesitaba el voto de la mayoría calificada, es decir dos terceras partes de los diputados presentes. Morena perdió la votación ya que sólo logró 275 votos a favor, cuando para tener mayoría calificada requería de 333, no pudo convencer a los 58 diputados que le faltaron, así que la reforma eléctrica fue desechada.
Afortunadamente la reforma no se aprobó, ya que hubiera costado mucho dinero a México, ya que al ser violatoria de los acuerdos comerciales firmados, llevaría a nuestro país a innumerables litigios por compensación de las inversiones afectadas, y sobretodo un daño ecológico irreversible, ya que promovía el uso de las energías sucias.
Ahora lo que sigue es que el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, revise la votación del "Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley de la Industria Eléctrica (LIE)", interpuesta por los senadores y senadoras del Bloque de Contención, que se llevó acabo el 7 de abril.
A juicio, de especialistas en la materia eléctrica, y de tres Ministros de la Corte, la Ministra Piña y los Ministros Laynez y Pérez Dayán, se realizó un conteo de la votación de la Corte que rompe la certeza jurídica que debe garantizar el máximo tribunal, ya que se realizó un conteo indebido de los votos en lo que se refiere a la inconstitucionalidad con respecto a los artículos 3, fracción XIV y 26 de la LIE, ya que ocho integrantes del pleno de la Corte se expresaron a favor de la inconstitucionalidad y sus votos no fueron debidamente computados.
Por la forma en que se organizó la votación pareciere que sólo se alcanzaron siete votos, claramente se ve una mayoría de 8 votos a favor de la inconstitucionalidad. Es indudable que la inconstitucionalidad fue votada por mayoría, sólo que no hubo la voluntad de así registrarlo. Tanto el Ministro Presidente Zaldívar como el Secretario General de Acuerdos incumplieron sus obligaciones constitucionales y generaron un procedimiento inusual que generó un cómputo indebido.
El hecho anterior no se debe dejar pasar ya que está en juego algo mayor que la inconstitucionalidad de la LIE. No es exagerado decir que el orden constitucional y la democracia están en riesgo. El riesgo es que se genere un precedente que burle las reglas constitucionales, que se permita modificar la Constitución por vía de leyes y minorías en la Corte, y de esta forma López Obrador burle la Constitución, y las votaciones del propio Congreso, ya que ahora sabe que no tiene la mayoría calificada para las reformas constitucionales.