Durante una conferencia de prensa convocada por las diputadas de Movimiento Ciudadano, Patricia Mercado y Nora Merino Escamilla, se presentó la organización Jamás Apoyaré Ir Manejando Ebrio (JAIME), fundada por Claudia Dinorah Alcaraz en memoria de su hijo Jaime, quien falleció a los 14 años tras ser embestido por un conductor en estado de ebriedad en Tucson, Arizona, en 2004.
La iniciativa busca concientizar sobre los riesgos del alcohol al volante y promover reformas que garanticen justicia para las víctimas de siniestros viales. En el evento, Mercado denunció que solo 19 entidades federativas en México exigen seguro vehicular obligatorio, mientras que apenas uno de cada tres automóviles cuenta con póliza vigente.
La legisladora recordó que, aunque desde 2014 la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal contempla el seguro obligatorio, este no ha sido incorporado al Reglamento de Tránsito para vías generales, lo que limita su aplicación efectiva. Subrayó que las familias afectadas por accidentes pueden enfrentar gastos de hasta tres millones de pesos, especialmente aquellas con menores ingresos.
Alma Chávez, presidenta de la Federación Iberoamericana de Asociaciones contra la Violencia Vial (FICVI), compartió el caso de Marisol, víctima de un conductor ebrio en 2005, y lamentó que, pese a que los vehículos involucrados contaban con seguro, no se logró ninguna reparación del daño. Chávez calificó la violencia vial como una “epidemia silenciosa” que ha cobrado más de 340 mil vidas en México y dejado a más de 680 mil personas con discapacidades permanentes.
El mensaje central de la conferencia fue claro: “el que pega paga”, en referencia al principio de justicia que exige reparación integral para las víctimas. Las organizaciones presentes reiteraron la urgencia de establecer un marco legal uniforme que garantice protección y responsabilidad en todo el país.