La diputada Alejandra Chedraui Peralta, del Partido Verde Ecologista de México, presentó una iniciativa para reformar el Código Penal Federal y establecer penas de prisión para quienes abandonen a personas adultas mayores.
La propuesta contempla una pena de tres a seis años de prisión, además de una multa de 300 a 600 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), para quien incurra en esta conducta.
El proyecto, turnado a la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, plantea incrementar las sanciones hasta en una mitad cuando la persona afectada tenga alguna discapacidad física, mental, intelectual o sensorial, una enfermedad crónica, una condición de dependencia o movilidad reducida.
También se considerarían agravantes cuando el abandono ocurra en hospitales, centros de atención médica, instituciones de asistencia social, establecimientos de cuidado, vías públicas u otros sitios donde se ponga en riesgo grave la seguridad de la persona adulta mayor.
La iniciativa contempla además un aumento de las sanciones cuando quien abandone a la persona sea un ascendiente, descendiente, cónyuge, concubina o concubinario, tutor o responsable de hecho de su cuidado, así como cuando la conducta tenga como finalidad evadir obligaciones alimentarias, asistenciales o de cuidado.
En caso de que el abandono provoque lesiones que pongan en peligro la vida de la víctima, ocasionen una afectación permanente a su salud o agraven de manera significativa una enfermedad o condición médica preexistente, se propone una pena de seis a 10 años de prisión y una multa de 600 a mil veces el valor diario de la UMA.
Si como consecuencia del abandono ocurre la muerte de la persona adulta mayor, el proyecto plantea una pena de 10 a 15 años de prisión y una multa de mil a mil 500 veces el valor diario de la UMA.
La propuesta señala que el abandono no se limita a la falta de cuidados materiales o económicos y contempla conductas como la negligencia en la atención médica y alimentaria, el despojo patrimonial y el abandono físico en hospitales, asilos o la vía pública.