La petrolera estatal mexicana Pemex declaró fuerza mayor sobre los suministros de combustibles de su brazo comercializador, PMI, en medio de la fuerte caída de la demanda de crudo y gasolinas provocada por la epidemia de coronavirus.
El cuello de botella de los buques que esperan para descargar gasolina y otros productos refinados importados por PMI en nombre de Pemex ha crecido en los últimos días, según datos de Refinitiv Eikon, a medida que la demanda de combustibles disminuye por el brote de coronavirus. Cierra mezcla mexicana en 8.54 dólares el barril.