La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) clausuró cuatro hoteles y realizó verificaciones en diversos establecimientos de Tulum, Quintana Roo, tras detectar precios excesivos y violaciones a la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC).
El operativo se desplegó en respuesta a denuncias de visitantes y residentes sobre incrementos injustificados en productos básicos y servicios turísticos. Personal de la dependencia visitó 29 establecimientos, incluidos hoteles, restaurantes, farmacias y tiendas de conveniencia, mediante el programa Quién es Quién en los Precios (QQP).
En el Parque Jaguar, la Profeco detectó diferencias significativas en el costo del hospedaje: el precio promedio de una habitación sencilla fue de 3,577.50 pesos, con tarifas que alcanzan los 10,569 pesos por noche, mientras que en el centro de Tulum los precios oscilan entre 600 y 1,200 pesos.
Se colocaron sellos de suspensión en los hoteles Diamante K, Pocna Tulum, Villa Pescadores y Cabañas Playa Condesa Tulum por no exhibir tarifas, inducir al pago de propinas y no emitir comprobantes de hospedaje.
Durante el monitoreo también se registraron precios excesivos en alimentos: una orden de guacamole alcanzó los 280 pesos, tres tacos hasta 400 pesos, y una hamburguesa sencilla más de 400 pesos.