Ni cómo decir lo contrario. El crecimiento que México proyecta hacia 2024, al término de una década de crisis, pandemia, baja inversión, incertidumbre, nuevas leyes, crimen organizado y decisiones del Gobierno que priorizan sus políticas sociales sobre cualquier otra que signifique producción, refleja un producto interno bruto (PIB) dentro de un pobre promedio anual de 2.1 por ciento.
La relación es contundente: no estamos creciendo y estamos lejos de la recuperación. Venimos de un PIB de 2.2% en 2018; de menos (-)0.2% en 2019; en el año de la inmovilidad por la pandemia, 2020, se cayó hasta menos (-)8.4%; el año pasado apenas se ubicó en 5%, y se estima, según la más reciente encuesta del Banco de México, cierre 2022 en 1.8%, y en los próximos dos años, apenas alcance el 2.1% anual.
Apenas este fin de semana, la Secretaría de Hacienda entregó al Congreso sus Pre-criterios económicos 2023 para su análisis y lo que vemos, otra vez, es que se basan en mayores ingresos por recaudación de impuestos y por el precio de las ventas futuras petroleras que están por arriba de lo estimado en el marco del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Muy optimistas.
En lo general estiman que el PIB se ubicará este año en 3.4%; la inflación en 5.5%; el tipo de cambio promedio durante el año de 20.6 pesos por dólar, y el costo de la mezcla mexicana de exportación cierre el año en un promedio de 92.9 dólares por barril. “Bonanza” que no ocultan será para engrosar el gasto de los programas prioritarios del Gobierno, en especial los que están a cargo de la Secretaría del Bienestar, la pensión para Adultos Mayores, en lo particular.
Pero, de qué nos preocupamos, si hay otras cosas más importantes en qué pensar. Hay que cuidar, proteger y estar pendiente de los pobrecitos mexicanos que se alistan para viajar a Qatar, más de 80 mil; “somos el país” con más asientos comprados para presenciar los juegos de la Selección Mexicana, los cuartos, semifinal y la final del Mundial FIFA 2022. “Ojalá ganemos” y por lo menos “pasemos” a cuartos”.
Las agencias de viajes ofrecen vuelos redondos con un costo promedio de 120 mil pesos, y Grupo Mundomex (agente exclusivo de Match Hospitality) paquetes para presenciar desde un partido, en promedio, por 240 mil pesos.
“No se preocupen los tenemos ubicados”, cual película de detectives. Match Hospitality y la FIFA ya reportaron a la Profeco y autoridades que existen negocios que promocionan en México paquetes que incluyen vuelos, hospedaje y boletos para los partidos que no tienen autorización oficial y pueden defraudar a los consumidores.
Mientras, el Gobierno federal también se preocupa de los mexicanos que no viajan; su prioridad son sus programas sociales, y para lo cual se alistan para “pedir más”.
REMANENTES
En el pleito de la familia Zaga contra la autoridad federal, durante los últimos días se han jugado sus últimas fichas: publicar inserciones pagadas en diversos medios donde exponen un escándalo de victimización para dañar la reputación de la CNBV, de la SCJN y del Tribunal Superior de la Ciudad de México.
Téofilo Zaga se encuentra detenido y Rafael Zaga prófugo de la justicia. El caso inició hace dos años con una investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera contra los Zaga por realizar transacciones con presuntos recursos ilegales. A partir de ese momento, han reaccionado desesperadamente pues han perdido todas las instancias en los diversos juicios y amparos intentados. Ya suman cuatro sentencias desfavorables…y las órdenes de aprehensión siguen vigentes, por lo que resulta raro que mantengan vigente solo una estrategia: la de tratar de desprestigiar a la autoridad y a la familia El-Mann.