Cada año, miles de mexicanos que viven en Estados Unidos regresan a su país natal para pasar las fiestas decembrinas con sus familias. En Querétaro, la Caravana Migrante se encarga de garantizar la seguridad y agilidad de este proceso.
Este año, la Caravana Migrante acogió a cerca de 12 mil personas. Los paisanos fueron recibidos por los pobladores de Jalpan de Serra, quienes organizaron una fiesta de bienvenida con música, banderas y mensajes de alegría.
Rolando Escobar, un migrante que llevaba cinco años sin visitar su tierra, expresó su emoción por volver a ver a su familia. “Extrañaba mucho a mi esposa, mis hijos y mis amigos”, dijo.
El alcalde de Jalpan de Serra, Efraín Muñoz, también recibió con alegría a su hijo, Ricardo, quien estudia ingeniería en Estados Unidos. “Estoy muy emocionado de tenerlo de vuelta”, dijo el alcalde.
La Caravana Migrante es un movimiento que ha evolucionado a lo largo de 17 ediciones. Aristeo Olvera Maqueda, sacerdote que inició el movimiento, destacó que el objetivo es “garantizar que los migrantes puedan regresar a sus hogares de manera segura y digna”.