Una de las primeras órdenes ejecutivas firmadas por el presidente Donald Trump, el 21 de enero de 2025, fue referente a la designación de ciertos cárteles como terroristas globales y organizaciones terroristas extranjeras para proteger a los estadounidenses y al Continente de sus acciones.
En otras palabras, buscó como poner fin a las campañas de violencia y terror de estos grupos y, les proporcionan a las fuerzas del orden herramientas adicionales como la imposición de sanciones económicas, restricciones de viaje e incluso desarrollar acciones militares en naciones extranjeras.
Incluso, esa primera semana de la nueva era Trump su secretario de Estado, Marco Rubio, dio a conocer a qué grupos fue dirigida esta orden ejecutiva: Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cartel de Sinaloa, Cartel del Golfo, La Nueva Familia Michoacana, Cartel del Noroeste (CDC) y Carteles Unidos, un conjunto de células que opera en el sur de México.
También incluyó en esta lista negra al considerarlos que "representan una amenaza similar" al Tren de Aragua y la Mara Salvatrucha o MS-13.
Ante el alto número de muertes por fentanilo (una de las drogas que trafican los cárteles a través de la frontera) Trump actuó y uno de sus alfiles políticos más importantes, el texano Greg Abbott, instruyó al Departamento de Seguridad Pública a que multiplicara sus esfuerzos para proteger a los texanos de la "crisis del fentanilo".
Fue así que, en noviembre pasado creó la División de Seguridad Nacional de Texas con una división que unifica, coordina y dirige las iniciativas estatales de seguridad nacional.
Esta dependencia de carácter federal supervisa la seguridad fronteriza, con acciones de inteligencia, desarrollo estratégico y de planificación de la protección de la infraestructura crítica y la preparación para emergencias.
Esta semana que se anunció por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros y la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionaron a dos mexicanos y a nueve empresas acusadas de contrabandear combustible en beneficio del Cártel Jalisco Nueva Generación.
El Departamento del Tesoro subrayó que cerca del 30% del combustible en México es de contrabando…”en México, los cárteles utilizan las ganancias ilícitas de la venta de combustible en el mercado negro para realizar pagos en efectivo a campañas políticas y medios de comunicación mexicanos con el fin de ayudar a elegir a políticos mexicanos corruptos dispuestos a colaborar con los cárteles para controlar puestos administrativos clave en el gobierno, lo que facilita las operaciones de contrabando de combustible y el acceso a contratos estatales para lavar las ganancias ilícitas de estos esquemas y otras actividades delictivas”.
Trump dijo desde principios de año que iría contra estos grupos terroristas (cárteles). Punto a favor de este controvertido político.
@ncar7