Si bien ya existe un nombramiento oficial de coordinador de la defensa del voto en Michoacán, del lado de Morena, la puerta sigue abierta para que una nueva evaluación se ponga en marcha como parte de los acuerdos de coalición. Quienes tienen la capacidad de convertir esa posibilidad en un hecho son las dirigencias nacionales del partido guinda y del PT. Antes de llegar a ese punto, ambos partidos deberán unificar prioridades y evitar, a toda costa, que los malentendidos provoquen un cisma interno. No hay, hasta ahora, una versión oficial que pueda considerarse definitiva. La figura de coordinador, en este momento, sirve para dinamitar la organización y activar el trabajo de base. El compromiso, una vez que estos meses transcurran, es fortalecer la solidez del movimiento y sellar la unidad.
Tal como está previsto, se llevarán a cabo mesas de trabajo entre las fuerzas que integran la coalición Seguimos Haciendo Historia. Del lado del PT, existe una mesa técnica que se reúne periódicamente para dialogar y encontrar coincidencias. Ese espacio representa un respiro para Raúl Morón. Como era de esperarse, el PT se jugará su última carta antes de tomar una decisión definitiva. La apuesta, en estas semanas, es poner sobre la mesa una evaluación final entre los coordinadores de Morena y del PT. Reginaldo Sandoval, uno de los liderazgos más influyentes del petismo, operará para que se abra el abanico a un nuevo mecanismo que, por su relevancia, sea el patrón definitivo para definir quién aparecerá en las boletas. En paralelo, Morón administrará este tiempo para recorrer cada rincón de la entidad antes de llegar a finales de noviembre.
Veremos una disputa interna en el seno de la Cuarta Transformación: por un lado, el coordinador de Morena; por el otro, el senador de la República, ratificado como comisionado especial del PT. El legislador, de probada capacidad, tendrá en sus manos un encargo estratégico, pero también allanará el camino para penetrar en el ánimo de la población civil. Como gesto de agradecimiento, volverá al territorio y será un buen sinodal para medir el termómetro ciudadano. Con madurez y experiencia, la balanza podría inclinarse hacia él en términos de percepción social. Esa presencia a ras de tierra incluso podría reconfigurar sectores clave en Michoacán.
Morón, con cautela, está manejando la situación sin romper con Morena. No confronta a la dirigencia nacional, pero se toma el tiempo necesario para meditar alternativas. Una de ellas —si se pacta de común acuerdo— es la encuesta espejo propuesta por el PT. Para diciembre, quizá en los primeros días, sabremos con certeza cuál será la ruta que deberá seguirse. De concretarse la metodología o el careo interno, esto sería un testimonio de voluntad para conservar la columna vertebral de la coalición Seguimos Haciendo Historia. Para la legalidad, sería un mecanismo justo para tomar decisiones en vísperas del arranque de las campañas oficiales.
Es factible que Morón pueda ser el candidato de la coalición. Las probabilidades dependerán de los equilibrios internos. Si se asume esa posición, perfectamente calculada, no habría riesgos de rompimiento y la izquierda podría refrendar su fuerza preponderante en Michoacán.
Por eso es indispensable que las dirigencias nacionales pongan sobre la mesa soluciones que logren sellar la unidad. Una de ellas, dada la resistencia legítima de Raúl Morón, es medir el poder de convocatoria frente al coordinador de Morena. Todo indica que esa posibilidad se está evaluando, pues el PT está dando la batalla para evitar un conflicto mayor y armonizar el panorama, especialmente cuando la demanda radica en la legalidad de los principios de la Cuarta Transformación. Es un valor incuestionable que el propio senador ha reiterado en entrevistas. En ese espacio, dejó claras sus convicciones: no como ambición interna, sino como un derecho legítimo a disentir para evitar el anacronismo.
Eso implica trabajo, esfuerzo, sacrificio, entrega y perseverancia para resistir lo que viene. Consciente de ello, y luego de haber sido arropado por las estructuras de R21 y del PT, Morón enfrentará su mayor prueba de fuego en las próximas semanas. De ninguna manera claudicará, máxime ahora que cerraron filas con él a lo largo y ancho de la entidad.