Por Osvaldo Córdova
Tras perder las elecciones presidenciales de 2012 contra el panista Felipe Calderón, el presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que estuvo a punto de tirar la toalla y alejarse de la política para evitar señalamientos de sus adversarios de que sólo buscaba un cargo público.
Refirió que recibió múltiples críticas después de su segunda campaña por la Presidencia y que incluso el pensamiento de abandonar la contienda estaba presente desde 2006.
Recordó que sus adversarios decían que se retirara, se jubilara, que ya “está chocheando y que era un ambicioso enfermo de poder.
"Y hasta lo pensé porque me tocaron mi orgullo, porque no lucho por cargos, por puestos; lucho por ideales y por principios, por llevar a cabo esta transformación y hasta pensé en decir, tengo hasta el borrador ahí guardado: Intenté cambiar al país, y no pude, no quiso la gente” manifestó.
Durante la mañanera, López Obrador sostuvo que, tras los desaires políticos, pensó en seguir el ejemplo de Benito Juárez, Francisco I. Madero y Lázaro Cárdenas, y continuar luchando por sus ideales, pero no postularse como candidato de nuevo, sin embargo, al final no lo hizo.
“Estuve a punto de hacerlo en 2012 porque me molestaba mucho, me dolía que pensaran que yo era un ambicioso vulgar. Y lo medité, lo pensé y dije: No, todavía hacemos falta y vamos a dar el último jalón, me quedé y siento que estamos ayudando al país”, destacó.
Reiteró que se encuentra convencido sobre servir a México, y que su postura de anticorrupción molestó a varias personas, pero son más las que buscan la transformación del país y lo apoyan en su gobierno.
Foto Presidencia