AFP
Los reyes de España visitaron el martes la zona de Andalucía en la que el choque de dos trenes dejó al menos 42 muertos el domingo, en una jornada de luto que terminó con otra colisión en las vías españolas, esta vez en Cataluña, que provocó un fallecido.
Vestidos de oscuro, Felipe VI y Letizia acudieron a la localidad de Adamuz, zona cero del primer accidente, en la provincia sureña de Córdoba.
Allí se acercaron al lugar donde aún se encuentran los restos de los dos trenes y donde continúan las labores de búsqueda de cadáveres.
Luego visitaron un hospital de Córdoba para hablar con heridos y con sus familias "con la voluntad de transmitirles el cariño de todo el país, porque ha sido un impacto muy fuerte (...), ha sido un golpe", indicó el monarca a la prensa.
Entrada la tarde, los equipos de rescate localizaron un nuevo cuerpo en uno de los vagones del tren accidentado de la compañía pública española Renfe, lo que elevó por el momento el balance a 42 fallecidos, indicaron las autoridades regionales.
"En los distintos hospitales andaluces continúan ingresadas 37 personas", entre ellos cuatro niños, agregaron.
Un nuevo sobresalto sacudió, sin embargo, las vías españolas poco después de las 21H00 locales del martes, cuando un tren de cercanías que se dirigía a Barcelona chocó contra un muro cerca de la localidad de Gélida, unos 40 km al oeste de la capital catalana.
Al menos una persona falleció y cuatro resultaron heridas graves, indicó un portavoz de Bomberos. De acuerdo con la empresa pública Rodalies, el siniestro pudo haberse producido como consecuencia del temporal de lluvias que azotó Cataluña en los últimos días.
La circulación de estos trenes estará suspendida en esta poblada región del noreste español "hasta que finalice el reconocimiento de la infraestructura", indicó en X.