La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, aseguró que en la entidad no existen razones suficientes para suspender las celebraciones patrias, a pesar de la ola de violencia registrada en los últimos meses. La mandataria estatal subrayó que respeta la decisión de los municipios que optaron por cancelar sus eventos, aunque consideró que se trata de una medida injustificada en la mayoría de los casos.
Durante una conferencia de prensa, Nahle señaló que los cuatro ayuntamientos que cancelaron las festividades pertenecen al mismo partido político, lo que calificó como “una situación extraña”. No obstante, reiteró que su administración se mantiene respetuosa de la autonomía municipal y de la libertad de decisión de cada gobierno local.
La gobernadora explicó que únicamente en el municipio de Coxquihui existen circunstancias particulares, tras el asesinato de un ex candidato de Morena ocurrido días atrás. En esa región, informó, se desplegaron efectivos de la Guardia Nacional, la Marina y personal de las Fiscalías estatal y federal para reforzar la seguridad.
El pasado 13 de septiembre, el alcalde de Coahuitlán, Roberto Francisco García, se unió a los ediles de Coxquihui, Cerro Azul y Zozocolco para anunciar la suspensión de los festejos patrios, argumentando que la inseguridad en la región del Totonacapan representa un riesgo para la población.
Nahle insistió en que, salvo casos excepcionales, los municipios veracruzanos cuentan con las condiciones necesarias para llevar a cabo las celebraciones del 15 y 16 de septiembre sin contratiempos.