Doce años después de su desaparición, el vuelo MH370 de Malaysia Airlines continúa sin dejar rastro definitivo, sin cajas negras, sin cuerpos y sin una causa confirmada. Desde el 8 de marzo de 2014, este caso se mantiene como uno de los mayores misterios de la aviación contemporánea. Ni las búsquedas más ambiciosas ni las hipótesis técnicas o criminales lograron responder qué ocurrió con el Boeing 777-200ER y las 239 personas que transportaba.
El avión partió desde Kuala Lumpur a las 00:41 del 8 de marzo de 2014 con destino a Pekín. A las 01:21, el MH370 desapareció de los radares civiles sin emitir señales de emergencia. Minutos después, el transpondedor se apagó y radares militares detectaron un giro inesperado de la aeronave, que cruzó sobre el mar de Andamán antes de perderse definitivamente en el sur del océano Índico.
Diversas hipótesis han sido consideradas por las autoridades desde que ocurrió la desaparición. Una de las más debatidas es el acto deliberado del piloto, Zaharie Ahmad Shah. Sin embargo, el informe oficial sostuvo: "No había antecedentes conocidos de apatía, ansiedad o irritabilidad. No hubo cambios significativos en su estilo de vida, conflicto interpersonal o estrés familiar" .
También se evaluó la posibilidad de hipoxia, un descenso abrupto en los niveles de oxígeno en la cabina, lo que habría dejado a la tripulación incapacitada. Un informe de la Oficina Australiana de Seguridad en el Transporte concluyó que esta teoría "se ajustaba mejor a la evidencia disponible", aunque sin pruebas concluyentes .
En 2018, el gobierno malasio presentó su informe final. Aunque descartó fallas técnicas, señaló que alguien había desviado intencionadamente el avión y desactivado sus sistemas de comunicación. No se identificaron culpables. Según el documento, "es probable que los sistemas se apagaran manualmente o que se les interrumpiera la alimentación" .