Claudia Bolaños
El presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que los dueños de los medios, sobre todo los de la Ciudad de México, “estaban muy acostumbrados a medrar” y a vivir conatenciones, privilegios y, sobre todo, a hacer “jugosos” negocios con el gobierno.
Y algunos ni pagaban impuestos.
Por eso, agregó, “ahora que se lleva a cabo una transformación, se dedican a atacarnos,
como no había sucedido en décadas, yo creo que desde la época del presidente Madero”.
Dijo que si su gobierno no contara con derecho de réplica, “los ciudadanos estarían en estado de
indefensión y se estarían tragando todo ese plato de mentiras que se distribuye en todo el
país”, sobre todo en la Ciudad de México (CDMX), “donde están los llamados medios nacionales”.
Añadió, también el papel de las redes sociales, aunque insistió en que “hay un poder
mediático al servicio de la mafia del poder económico y del poder político (…) al servicio de
una oligarquía”.
Sostuvo que esto tiene muchos efectos cuando no hay réplica y destacó la posibilidad que
tiene su gobierno de contar con la conferencia mañanera, con sus redes sociales y, sobre todo, con que “está dando frutos la revolución de las conciencias”.
Dijo que esta revolución fue un
movimiento que inició hace años y “que pasó desapercibido”.
El presidente subrayó el papel que jugó el periódico Regeneración que, recordó, se entregaba casa por
casa.
Afirmó que el pueblo de México “está muy politizado”, por lo que pueden estar “dale y dale y dale, como cuchillito de palo, (pero) no pasa nada”.