El Gobierno de México confirmó que la segunda línea del Acueducto Guadalupe Victoria entrará en operación en julio de 2027, proyecto estratégico para garantizar el suministro de agua en Ciudad Victoria, Tamaulipas. La obra, considerada una de las más relevantes en materia hidráulica para la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Américo Villarreal Anaya, duplicará la capacidad de abastecimiento en la capital del estado.
Felipe Zataráin Mendoza, subdirector de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), informó que la línea de conducción está prácticamente concluida y que la siguiente fase contempla la construcción de dos plantas de rebombeo y un tanque de almacenamiento. De manera paralela, el gobierno estatal avanza en la planta potabilizadora que complementará el sistema, con un calendario similar de ejecución.
El proyecto, con una inversión superior a los 2 mil millones de pesos entre recursos federales y estatales, comprende 54 kilómetros de conducción desde la presa Vicente Guerrero hasta Ciudad Victoria. La infraestructura incluye obra de toma, equipos de bombeo, tanques de almacenamiento y cárcamos, además de la planta potabilizadora a cargo del gobierno de Tamaulipas.
Una vez concluido, el sistema incrementará el suministro de 750 a mil 500 litros por segundo, beneficiando a más de 300 mil habitantes. La nueva línea busca dar mayor confiabilidad operativa y resiliencia frente al crecimiento de la demanda y los efectos de la sequía, respondiendo a una necesidad histórica de la capital tamaulipeca, cuyo abastecimiento dependía de una sola línea construida hace más de tres décadas.
El funcionario de Conagua aseguró que la ejecución se mantiene dentro del presupuesto autorizado y descartó ajustes extraordinarios en los contratos vigentes. Con ello, el gobierno federal y estatal buscan consolidar un proyecto clave del Plan Nacional Hídrico, considerado esencial para garantizar el derecho humano al agua y fortalecer el desarrollo urbano y social de Ciudad Victoria.
Fotografía: La Jornada