Claudia Bolaños
Como un error grave y garrafal, definió el presidente Andrés Manuel López Obrador la posibilidad de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), apruebe el proyecto que pretende que la Guardia Nacional (GN) no dependa más de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), lo cual dijo sería un retroceso hacia la política de seguridad de Genaro García Luna.
Sin embargo, confío en que los ministros piensen bien su decisión y no afecten la seguridad pública del país, para que la Guardia Nacional, que es una agrupación bien calificada por la población, pueda seguir aprovechando todo el legado de la Sedena.
"Pues falta todavía ver qué van a resolver los ministros de la Corte, porque está todavía el proyecto de este asunto, se va a votar, pues creo que hasta la próxima semana, y ojalá y lo piensen bien porque si declaran inconstitucional la ley de la materia, y se impide que la Guardia Nacional dependa de la Secretaría de la Defensa, va a ser un grave error, un error garrafal, es para que quienes nos están viendo, nos están escuchando, tengan una idea… es darle continuidad a la política de (Genaro) García Luna, y la misma estrategia de la Policía Federal que dependía de la Secretaría de Seguridad Pública, luego de la Secretaría de Gobernación, y se echó a perder por completo, se corrompió".
Consultado sobre el tema en su conferencia mañanera de este miércoles, dijo que aún hay tiempo para que los ministros reflexionen bien su voto.
"Ojalá que lo piensen bien, y que los ministros piensen en la seguridad de la gente, que piensen en la importancia que tiene que la Guardia Nacional dependa de la Defensa Nacional, como la Fuerza Aérea, el Ejército, y la Guardia Nacional de la Secretaría de la Defensa. Estamos hablando de aprovechar las escuelas de la Secretaría de la Defensa para la formación e instalaciones, disciplina, todo el legado que tiene una secretaría".
Añadió que la única manera de que la Guardia Nacional se mantenga como hasta ahora, como una corporación para realmente defender y proteger a los ciudadanos, es que dependa de la Sedena.
Añadió que, eso significa profesionalismo, disciplina, honestidad, rectitud, y si no va a suceder lo mismo que en los sexenios anteriores, al paso del tiempo.
Y aunque el próximo año culminará su sexenio, López Obrador dijo que es un tema que no deja de interesarle y preocuparle, pues dijo que seguramente será relevado por alguien de la Cuarta Transformación.
"Y puedo agregar de que si fuese yo irresponsable, diría: 'a mí qué me importa, yo ya estoy por terminar', y el que venga, que seguramente va a ser una persona, hombre o mujer, que va a dar continuidad al proceso de transformación, pero siempre va a estar la tentación de que un inexperto ambicioso, así con corte de García Luna, ingeniero, abogado sin principios, sin ideales, sin doctrina y con mucha ambición, se haga cargo de una corporación que ahora va a tener pues 150 mil elementos".
Añadió que la corporación es bien evaluada por los ciudadanos, "por lo que sería muy irresponsable que se cometa un daño al país y si fuese así, y si resolvieran los ministros de que no debe la Secretaría de la Defensa hacerse cargo de la Guardia Nacional, como sucede en otras partes del mundo, como la Guardia Civil española, que depende de la secretaría de la Defensa de España; en Francia, lo mismo, y en Italia y en varios países. Entonces vamos nosotros a cuidar que no se eche a perder, pero es muy importante inscribirla en una institución sólida, que es un pilar del Estado Mexicano: la Secretaría de la Defensa".
Señaló que no hay justificación para pensar con que se militariza el país con el uso de la Guardia Nacional que eso ha sucedido en otros países por otras situaciones que no tienen que ver con México, y que los altos rangos de los militares no son de alto rangos sino que son hijos de campesinos, obreros o profesionales, pero es gente de bien, y por ello volvió a referir que "el soldado es pueblo uniformado".
El mandatario reconoció que hubo errores en el Ejército, como la matanza estudiantil de 1968 pero que no se debe de olvidar que el Comandante Supremo de las fuerzas militares, es el presidente de la República.