Los pasajeros que arriban al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) enfrentan dificultades para salir de la Terminal 1, entre reparaciones, señalizaciones confusas y ruido constante. Ante la falta de claridad sobre dónde solicitar unidades de aplicación, muchos optan por taxis concesionados, aunque sus tarifas resultan considerablemente más altas que las de las plataformas digitales.
De acuerdo con testimonios de usuarios, los precios de los taxis autorizados varían según la operadora y no están homologados. Un viaje al Centro Histórico puede costar hasta 360 pesos, mientras que en aplicaciones el mismo trayecto ronda entre 187 y 190 pesos. En algunos casos, los pasajeros han pagado más de mil pesos por traslados que en apps cuestan menos de 200.
Los viajes hacia Polanco también reflejan la diferencia: los taxis concesionados cobran entre 490 y 720 pesos, dependiendo del tipo de vehículo, mientras que en plataformas digitales los costos oscilan entre 200 y 300 pesos. Para zonas como Roma y Condesa, las tarifas de los taxis del aeropuerto alcanzan los 400 y 450 pesos, respectivamente, frente a los 200 a 300 pesos que ofrecen las aplicaciones.
En la Terminal 2, los viajeros señalaron que las tarifas de los taxis tradicionales son excesivas. Cynthia Moreno relató que pagó 70 pesos en una unidad de plataforma para llegar al Centro Histórico, mientras que el mismo trayecto en taxi concesionado podía costar hasta siete veces más. Otro usuario, José Luis, indicó que le querían cobrar 900 pesos por un viaje a Polanco, cuando habitualmente paga alrededor de 400 pesos en aplicaciones.
Pese a las restricciones, los taxis por aplicación continúan operando en las puertas 3 y 4 del aeropuerto, consolidándose como la opción más económica para los pasajeros que buscan trasladarse hacia distintas zonas de la capital.