Donald Trump firmó un decreto que limita la inmigración para los que pretenden residencia permanente, o "green cards", en Estados Unidos, con el fin de dar trabajo a sus conacionales.
El frenazo económico provocado por la crisis por el nuevo coronavirus provocó que desde mediados de marzo 22 millones de personas pidieran ayuda tras perder sus empleos.
A seis meses de las elecciones en las que buscará la reelección, Trump dijo que el decreto va a asegurar que sean los desempleados estadounidenses los que estén en "primera línea" cuando la economía se reactive.
En la conferencia Trump dijo que es "alentador" ver cómo algunos estados comienzan a reabrir, pero expresó que tenía algunos desacuerdos con el gobernador de Georgia, Brian Kemp, por su decisión de abrir algunos recintos como peluquerías o spas. "Se podía esperar un poco", indicó el mandatario.
Juan Aguilar
Información y foto Reuters