La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) presentó una denuncia ante la Fiscalía de Investigación Territorial en Coyoacán por el delito de daño a la propiedad, luego de los actos de vandalismo que afectaron el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) y la Librería Julio Torri durante una manifestación ocurrida el pasado domingo 20 de julio.
Según informó la institución mediante el boletín UNAM-DGCS-488bis, la denuncia fue presentada en la madrugada del lunes 21 de julio, quedando asentada en la Carpeta de Investigación CI-FICOY/UAT-COY-2/UI-1 S/D01594/07-2025. El documento detalla que peritos en criminalística, fotografía, valuación e ingeniería acudieron al sitio para evaluar los daños materiales.
Trabajos de reparación y limpieza en marcha
De acuerdo con la UNAM, personal de la Coordinación de Difusión Cultural, la dirección del MUAC, representantes de Artes Visuales, de la aseguradora, así como elementos de la Fiscalía capitalina y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana realizaron un recorrido para levantar el acta administrativa correspondiente y coordinar los trabajos de recuperación.
Las labores incluyen la limpieza de pintas y la reparación temporal de la fachada del MUAC, así como la restauración de otras zonas dañadas dentro del Centro Cultural Universitario. La universidad proyecta reanudar actividades culturales el próximo 30 de julio, aunque esto dependerá de las condiciones de seguridad y conservación.
Restaurarán escultura de Rufino Tamayo
Además, se confirmó que la Dirección General del Patrimonio Universitario iniciará próximamente la restauración de la escultura monumental La Universidad, germen de humanismo y sabiduría, mejor conocida como La Espiga, del artista Rufino Tamayo. Esta pieza, considerada un bien artístico, requerirá un proceso de limpieza que tomará varias semanas.
Por otro lado, no se ha reportado avance alguno en relación con los daños sufridos por casetas de vigilancia, que también fueron afectados durante la manifestación.
La UNAM cerró su comunicado reafirmando su compromiso con la defensa del patrimonio cultural universitario y concluyó con su histórico lema: “Por mi raza hablará el espíritu”, en alusión al pensamiento humanista y latinoamericanista de José Vasconcelos.