"Vamos a ver", dice AMLO sobre petición de regresar a "Chapo" a cárcel mexicana
Claudia Bolaños
El presidente de Manuel López Obrador dijo que analizarán la solicitud del narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, quien le mandó a pedir que sea regresado a una cárcel mexicana, ya que en Estados Unidos se le violan sus derechos humanos.
Luego de que la mañana de este martes, el abogado del narcotraficante mexicano que se logró fugar en dos ocasiones de penales nacionales, José Refugio Rodríguez, diera a conocer la solicitud para el presidente López Obrador, a través de una entrevista concedida al periodista Ciro Gómez Leyva.
"No he visto, pero vamos a ver", señaló el mandatario luego de ser consultado sobre el tema del cual no tenía conocimiento.
“El Chapo” Guzmán se fugó el 19 de enero de 2001 de la prisión de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco, cuando era presidente de México, Vicente Fox.
En 2014 fue capturado por segunda ocasión, el 22 de febrero de 2014 en Mazatlán, Sinaloa, cuando asistía a una fiesta
Y 17 meses después, nuevamente se fugó del altiplano a través de un túnel que le realizaron sus cómplices.
Fue nuevamente aprehendido, en 2016, y entregado a las autoridades de Estados Unidos, para cumplir con una sentencia de cadena perpetua en una cárcel de máxima seguridad en Colorado, donde sus visitas están más restringidas que para el resto de los internos, además de que lleva 6 años sin ver el sol, según su abogado.
Ante ello, es que pidió al mandatario Nacional que lo ayude a regresar a una cárcel mexicana.
Ahora se encuentra en la ADX Florence, considerada la cárcel de las cárceles, donde los internos pasan 23 horas en sus celdas de 2 x 3 metros, donde solo cabe una cama y una pequeña mesa, ambas de cemento, un sanitario, una ducha, y un lavabo.
La cárcel es conocida como la "supermax", ya que es la más segura del mundo, está en medio del desierto, sus paredes son insonoras, y cuentan con una pequeña ventana de tan solo una rendija con miras hacia un trozo de cielo o una pared de ladrillos, y no logran ver otras instalaciones de la cárcel, además de que todo se les habla en inglés, y solo pueden usar los uniformes qué les entregan a su ingreso.
Joaquín Guzmán considerado el líder del Cártel de Sinaloa, el más peligroso a nivel mundial, solo tiene permitido hacer dos llamadas de 15 minutos al mes, y no tiene permiso para contar con un televisor en su estancia, en la que solo podría ver programas educativos y religiosos.
Luego de la pandemia se le redujo el tiempo que podía pasar en un patio, sin posibilidad de tomar el sol.
Además, no puede convivir con el resto de los internos, come en su celda y al no hablar inglés, se le dificulta comunicarse con los celadores, según declaraciones anteriores de sus abogados.
Amnistía Internacional, en 2014 emitió un informe en el que señala las condiciones violatorias de derechos humanos de los internos, que los llevan a tener afectaciones emocionales severas, a auto lastimarse o suicidarse.
El nuevo informe, titulado Entombed: Isolation in the US Federal Prison System y publicado hoy, revela el rigor de las condiciones a las que se enfrentan los presos en el Centro Penitenciario y Administrativo de Máxima Seguridad de Estados Unidos, cerca de Florence, Colorado (conocido como ADX Florence).
“No se puede sobreestimar el devastador impacto que los largos periodos de aislamiento pueden tener en el bienestar físico y mental de un preso. Ese trato tan duro está teniendo lugar a diario en Estados Unidos, y es contrario al derecho internacional”, dijo entonces Erika Guevara-Rosas, directora del Programa para América de Amnistía Internacional.