"Vamos ganando", afirmó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, los números son alentadores y todavía se tiene una muy amplia capacidad de respuesta.
En entrevista con la agencia de noticias Reuters, aseguró que de no haberse tomado a tiempo las medidas de distanciamiento social, la curva sería más pronunciada y estarían en riesgo la mayoría de los 126 millones de mexicanos.
Esto, pese a que el número de infectados y fallecidos se ha venido duplicando en las últimas semanas.
En la plática realizada en Palacio Nacional, López-Gatell, la cara más visible de la lucha contra el coronavirus en el país, destacó que las medidas adoptadas permitieron "cambiar el rumbo de la epidemia y tener efectos muy positivos que han llevado a la reducción de la velocidad de transmisión y de los contagios".
El Valle de México, que incluye a la capital y al contiguo Estado de México y que alberga a unos 21 millones de habitantes, es el área más golpeada por el coronavirus en el país.
Aún así, el doctor en epidemiología por la Universidad Johns Hopkins dijo que están "muy por debajo" de los 10 mil infectados esperados para la zona y que podrían llegar sólo a la mitad.
Para todo el país, las autoridades esperan alcanzar unos 6 mil fallecidos, un 25 por ciento menos que los estimados antes de empezar la fase más aguda de la pandemia.
Según la agencia de noticias internacional, algunos expertos han advertido que la actual podría ser apenas la primera ola de contagio del virus, que ha dejado 3,6 millones de infectados y más de 251,000 fallecidos alrededor del mundo.
"No es lógico pensar que mientras haya una epidemia de enfermedad infecciosa en el resto del mundo, cada país va a estar a salvo de reinfectarse", aseguró el funcionario de 51 años, quien participó del equipo que combatió la pandemia de la gripe A (H1N1) en 2009.
"La influenza estacional va a regresar en octubre y se va a ir en marzo. Definitivamente esto va a pasar. Lo que no sabemos, pero es probable, que junto con la influenza, pudiera venir las segunda gran oleada de Covid-19", anticipó.
En cuanto a la aplicación de pruebas, asunto que ha generado polémica, López-Gatell sostuvo que el país no necesita hacer tantas pruebas para tomar políticas acertadas.
Según una estimación oficial, México tuvo 104 mil 562 infectados hasta hace dos semanas, a diferencia de los casi 25,000 que ha reportado según las pruebas.
Es el país que menos pruebas para detectar el coronavirus ha realizado de las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): apenas 0.4 pruebas por cada 1,000 habitantes, mientras que la media del organismo es de 22.9.
"No se necesita el número de casos. Lo que se necesita es entender los datos y entender cómo es la mecánica de una epidemia para tomar las decisiones más adecuadas", aseveró.
Hay personas que dicen México está a ciegas que no hay información, pero “está a ciegas el que quiere ir a ciegas. Nosotros tenemos la información adecuada para tomar decisiones”, apuntó el funcionario.
Confesó que "es muy probable" que en México se esté subestimando la cantidad real de muertos como consecuencia del coronavirus, luego de haber recibido críticas porque supuestamente se estarían diagnosticando como "neumonía atípica" muchas muertes relacionadas a Covid-19, la enfermedad transmitida por el coronavirus.
Vaticinó que es muy probable que, dos o tres años después del inicio de la pandemia, se tengan "revelaciones muy importantes sobre lo que ocurrió en retrospectiva".
Aseguró que aún no se han definido las fechas de reinicio de sectores económicos clave como el automotriz, luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que permitiría que éste retome actividades a la par del sector en Estados Unidos.
“En un momento dado, si Estados Unidos ya está en una fase de estabilización de su epidemia, México apenas está de ida", sostuvo López-Gatell.