Bad Bunny sorprendió durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX al vestir un diseño exclusivo de Zara, una elección que rompió con la tradición de apostar por casas de alta costura y que abrió la conversación sobre la estrategia global de la firma española y la influencia cultural del artista puertorriqueño.
El cantante apareció en el escenario con un conjunto monocromático en tono claro que incluyó camisa, corbata y pantalón, acompañado de una camiseta deportiva personalizada con el apellido Ocasio y el número 64, un detalle interpretado como un guiño personal. La presentación, además de marcar un momento histórico por su repertorio en español, colocó a la marca gallega en uno de los escaparates más vistos del mundo.
La decisión llamó la atención porque el medio tiempo del Super Bowl suele estar dominado por firmas de lujo. En este caso, la colaboración proyectó a Zara en un terreno distinto, asociándola con una de las figuras más influyentes de la música global y reforzando la idea de que la moda accesible también puede ocupar espacios de alto impacto cultural.
La participación de la marca no se limitó al atuendo principal, ya que también estuvo involucrada en parte del vestuario del equipo que acompañó al artista. Tras el evento, algunas prendas vinculadas a la presentación comenzaron a generar interés entre seguidores y coleccionistas, consolidando el momento como una jugada estratégica tanto para la firma como para el intérprete.