En un ambiente bilateral entre México y Estados Unidos, nunca tan ríspido y complejo de desenmarañar TERRY COLE, la cabeza de la DEA, el monstruo que enfrenta al narcotráfico a nivel mundial, fue más que obsequioso para presentar y agradecer de forma muy muy amplia y cálida la presencia de OMAR GARCÍA HARFUCH durante la 40ava Conferencia Internacional para el Control de Drogas que este jueves concluye en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.
El punto es que las palabras de Terrance, Terry como se le llama cariñosamente, fueron muy generosas hacia el representante de México quien por cierto, dicen los enterados, estuvo a punto de no asistir representando a nuestro país pues la Presidente de MÉXICO no veía necesario su presencia representando a su país, a México, PERO el gabinete de seguridad estimó muy oportuno que García Harfuch estuviera ahí presente cuando nadie imaginaba lo espléndido del trato de Cole en el discurso inaugural del evento.
Y si no me cree le doy dos párrafos de degustación:
“Un socio de confianza y un buen amigo de Estados Unidos: el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch. El secretario Harfuch ha dedicado casi dos décadas de servicio público a proteger a la población de México.” “Conoce la importancia de compartir inteligencia, perseguir a los líderes criminales, interrumpir las cadenas de suministro y desmantelar las redes desde arriba hacia abajo. Secretario Harfuch, amigo: gracias por tu liderazgo, tu amistad y tu colaboración. Más de cien países agradecen que estés aquí.”
No, Bueeeenoooo…
Ha de ser muy grato haber escuchado esas palabras sobre todo del personaje que las pronunció en el momento en el que Estados Unidos y el Gobierno de México sostienen una muy ríspida relación vinculada con el diferendo sobre los políticos mexicanos presumiblemente relacionados con el Narco. Haber sido considerado como amigo confiable de la DEA es una etiqueta que seguro no buscaba pero le agrega a partir unos reflectores que pocos podrán rebatirle u opacarle.
Más incómodo cuando Omar tenga que ver a la Presidente de su país y ésta le pregunte: ¿Y cómo te fue?
Porque mientra eso sucedía en Argentina, en Estados Unidos se confirmaba la colocación de cuotas compensatorias en contra de la importación de fresa mexicana a suelo estadounidense.
El asunto pesa más de mil millones de dólares anuales y afecta tanto a consumidores estadounidenses como a cinco mil productores mexicanos de la fruta que antes pasaba la frontera como si nada aunque ahora pues, ahora, tendrá que pagar esas cuotas derivadas de estudios antidumping que sostienen que los exportadores mexicanos venden esas fresas, sobre todo en diciembre, a precios menores que los que marcan para el consumo mexicano y por debajo de sus costos de producción.
Cosas que pasan… Por un lado nos apapachan (bueno, a Omar, de manera muy “mielosa”) y por el otro nos abofetean y recuerdan que tenemos muchos pendientes que atender en nuestra relación económica y política. Claro que siempre será bueno saber que ya tenemos a una figura que, como el Chapulín Colorado, pueda defendernos.