Es necesario ordenar las prioridades, en cuanto al tema de Venezuela, este gobierno debe velar primero que nada por los intereses y las necesidades de los chilangos.
Mientras hay capitalinos sufriendo inseguridad real, todos los días hay ejecuciones, la delincuencia organizada actúa en impunidad, hay cientos de personas desaparecidas, agresiones a mujeres en aumento, falta de infraestructura urbana, sobre explotación de los mantos friáticos, falta de agua, deficiencias en planeación urbana y retos de desarrollo social, el Congreso de la ciudad de México debe centrarse en legislar para la gente que vive y trabaja aquí.
La defensa de gobiernos extranjeros no es competencia del congreso de la ciudad, ni mejora la vida de quienes viven en esta ciudad. Los capitalinos necesitamos un gobierno que nos cuide y no pierda la brújula.
La política exterior corresponde al gobierno federal y al Senado de la República.
El Congreso de la CDMX tiene la responsabilidad de legislar para mejorar la seguridad, la vivienda digna y los servicios públicos de los capitalinos, sin distraernos con pronunciamientos que no aportan soluciones.
Esto debería ser el centro del debate de los diputados de la ciudad, no debates sobre situaciones que corresponden a otros órdenes de gobierno.
Los derechos humanos se defienden garantizándolos, pero en una dictadura como la de Maduro quien gobernó por años Venezuela, no se cuidaron esos derechos humanos, se caracterizó por un ejercicio del poder omnipersonal, donde quién pensaba diferente al dictador era perseguido y encarcelado, así no se respetan los derechos. México debe caracterizarse por su respeto a los derechos de las personas, eso demandamos los capitalinos, lamentablemente nos estamos Venezolisando, cada día en nuestra ciudad se violentan no se respetan aquí: combatiendo la violencia, fortaleciendo la transparencia, garantizando vivienda digna y servicios eficientes, dando soluciones en seguridad, movilidad, vivienda, empleo, planeación.
Bien dice el refrán: “candil de la calle, oscuridad de su casa”.
Y, bueno, si ya quieren entrarles a temas fuera de la CDMX…
Morena sí que guardan silencio ante tragedias nacionales, pero se convierten en los más fervientes activistas si se trata de defender a un dictador.
En su página de Facebook, los diputados de Morena increíblemente han invertido 896 palabras para defender a su Maduro.
En cambio, para pronunciarse sobre las 14 víctimas mortales del descarrilamiento del tren interoceánico solo invirtieron 3 párrafos, así las prioridades de Morena.
Morena decide alzar la voz para defender a un gobierno extranjero, pero guarda silencio cuando mexicanas y mexicanos pierden la vida en un proyecto emblemático del propio gobierno federal. Eso refleja prioridades profundamente equivocadas.
No se puede hablar de justicia internacional mientras se omite un pronunciamiento claro ante la muerte de personas usuarias del transporte público en México.
Para Morena hay tiempo para defender a Maduro, pero no para fijar postura ante la muerte de pasajeros en el Tren Interoceánico, en donde los amigos del hijo de López Obrador fueron exhibidos en audios burlándose de cómo en cada metro de esa obra hay corrupción.
En fin, nuevamente, candiles de la calle, oscuridad de su casa.
Candiles de Venezuela, oscuridad mexicana.