Una organización es un conjunto de personas que tienen metas o fines comunes, y están dotadas de un orden o estructura para poder alcanzarlos.
Es decir, podemos identificar a la organización como un “equipo”. Algunas personas se sienten cómodas trabajando en equipo, mientras que otras no tanto. Desde el ámbito escolar se nos educa para competir y no para cooperar. Por esa razón, el trabajo en equipo no siempre se convierte en una herramienta favorable para optimizar los resultados a alcanzar, como sería lo esperado.
El esfuerzo individual nos puede hacer avanzar hasta cierto punto. El esfuerzo colectivo puede llevarnos más lejos. La suma de esfuerzos individuales permite combinar diversas aptitudes de cada persona (ventajas comparativas individuales) para potencializar los resultados.
Por otro lado, la organización también es la acción y efecto de organizarse. Podemos entender a la organización como un sujeto (un ente colectivo) o como un proceso (poner en orden los recursos humanos, materiales y financieros con los que se cuenta) .
En relación a las mejores formas de alcanzar los objetivos de una organización, se han sistematizado diversos estudios en materia administrativa. La Administración se define como la coordinación eficaz y eficiente de los recursos de una organización, para alcanzar sus fines.
Es decir, el adecuado proceso de organización de una institución, se realiza mediante las herramientas de una buena administración.
Dentro de las Ciencias de la Administración, se ha desarrollado un campo de estudios denominado “desarrollo organizacional,” que busca entender las mejores formas de interacción entre los elementos que conforman a las organizaciones, para optimizar el cumplimiento de sus objetivos, haciendo énfasis en el elemento humano (las personas que conforman a la organización).
Elementos como la capacidad de liderazgo, el trabajo en equipo, el clima laboral, las relaciones entre los miembros del equipo y los mecanismos para la evaluación de su desempeño y los incentivos asociados al mismo, entre otros, son factores que se suelen analizar desde esta perspectiva.
Algo que aportan los estudios científicos desde el ámbito de las ciencias sociales, a la realidad y práctica de las actividades humanas, es una ordenada y sistemática comprensión de los fenómenos observables, para ayudar a mejorar su funcionamiento.
De esa forma, el desarrollo organizacional es un campo que resulta de gran utilidad para contar con más y mejores elementos que permitan el éxito de una determinada empresa o institución.
Tanto en el sector público como en el privado, e incluso en el sector social, se puede hacer uso del conocimiento de este campo de estudios para lograr mejor ambiente y relación entre los miembros de una organización o equipo. Esto siempre redunda en mejores resultados. Un equipo bien organizado tiene más posibilidades de éxito.