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Columnas
La oposición desde hace seis años crea anécdotas y los convierte en actos políticos para otorgarles trascendencia histórica, ante la ausencia de proyectos propios y acciones contundentes que identifiquen su propuesta ideológica, partidista o social.
El intento de detención de contra el ex gobernador de Chihuahua, Javier Corral, no sólo fue una estrategia engañosa sino que muestra el papel de los medios convencionales, esos que trataron de hacer de su versión política un reflejo de la realidad del país.
Una vez que fue entregada la solicitud de colaboración entre la Fiscalía de Chihuahua y la de la Ciudad de México, la copia sellada sólo de recibido, una copia le fue entregada a Ciro Gómez Leyva, de tal suerte que tenía información privilegiada del grupo corrupto que encabeza la adicta Maru Campos, panista, títere del ex gobernador de esa entidad, César Duarte, priista.
Esto no quiere decir que la Fiscalía de la Ciudad de México hubiera aceptado dicha colaboración, simplemente recibió el documento como recibe muchos las 24 horas del día. Con este hecho, el montaje empezaba.
Maru Campos es conocida por mantener económicamente a, por lo menos, dos medios productores de montajes y distorsiones de la realidad de México como son Atypical y Latinus. Del dinero del erario púbico envía millones a estas instancias desestabilizadoras.
Al conocer la ubicación de Corral Jurado no sólo acudieron los agentes sino cámaras y micrófonos del programa de Ciro, en un previo acuerdo de montaje con dinero de por medio. A esto el locutor le llamó olfato periodístico.
La acción debería levarse a cabo también como una lectura para hacerle presente a la presidenta electa que tiene enemigos, que la oposición está viva aunque agonizante, que hay una fuerza sostenida por intereses oscuros que quiere hacer contrapeso aunque los partidos no lo hagan.
Las anécdotas de la oposición son muchas, incluso creativas, desde la supuesta detención de Florence Cazzes, transmitida por televisa y producida por Loret, hasta este “operativo” de la colonia Roma, lo que parece todavía increíble es que los medios identificados con dichos actos circenses sigan teniendo público. El hecho de que se presten estos medios a mentira no sorprende porque nunca han hecho otra actividad.
Los medios acostumbrados a darle juego informativo a cualquier tema que desgaste al gobierno, dan por cierta la versión de los montajes como si ellos hubieran realizado la investigación y el revuelo es imparable dentro de ese círculo de medios que tiende a reducirse por su falta de credibilidad, sin embargo, no deja de influir y de hacer daño a la verdad.
Lo sucedido a Javier Corral sólo habla de un grupo de burócrtas que quieren retener el pdoer y un grupo de medios que quiere mantener el subsidio del gobierno con cargo al erario púbico.