Una de las acciones más controvertidas de Donald Trump ha sido la construcción del muro fronterizo con México, daño la relación, generó todo tipo de opiniones y comentarios entre los 2 países, incluso la construcción llegó a enfrentamiento judiciales al interior de la Corte Suprema estadounidense.
En sus primeros 4 años al frente del gobierno el mandatario impulsó la construcción de 480 de los 3,160 kilómetros que unen a las 2 naciones.
El presidente ofreció la construcción del muro como una promesa de campaña desde 2016 dentro de su plan migratorio para disminuir el cruce ilegal de personas, lo que generó la simpatía de sectores que durante años habían solicitado acciones más radicales.
En lo que va de su segundo mandato en la Casa Blanca Trump ha reactivado su construcción y ha se han construido 127 kilómetros más, con que alcanzan 607 y sí, ha sido parte importante para que millones de personas se hallan visto desalentadas a ingresar al país de las barras y las estrellas.
Esta misma semana el proyecto constructor del presidente, recibió una bocanada de aire ya que un juez federal permitirá que el Departamento de Seguridad Nacional continue la construcción del muro mediante un sistema de diques que protege a un pequeño poblado de Texas, rechazando los argumentos de la localidad de que la obra podría provocar inundaciones.
Sin embargo, uno de los factores que sigue operando en contra del proyecto es su costo, estimaciones recientes sobrepasan los 46 trillones de dólares, (miles de millones de dólares).
La localidad de Presidio, ubicada a unos 20 kilómetros de la línea divisoria con Ojinaga (México) es habitada por 3,200 personas, que perdíeron la batalla frente al gobierno federal en su búsqueda de impedir que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) siguiera adelante con la construcción.
El juez que llegó a esta sentencia Reggie B. Walton parece que cedió ante la presión del gobernador Greg Abbott y del mismo Donald Trump…“a pesar de las comprensibles preocupaciones manifestadas por la parte demandante respecto de los daños que tanto esta como sus residentes puedan sufrir debido a la posible construcción del Smart Wall, el tribunal se ve obligado a rechazar la solicitud de la parte demandante de una suspensión”.
La agencia de Seguridad Nacional se ha topado con la oposición de propietarios de tierras, grupos ambientalistas, tribus indígenas y otros, quienes sostienen que la rápida construcción del gobierno pone en peligro sitios ambientales y religiosos, así como una forma de vida a lo largo de la frontera. Los opositores también cuestionan la urgencia de terminar la obra cuando los cruces de migrantes desde México se encuentran en niveles extremadamente bajos.
Lo cierto es que el muro de Trump sigue creciendo.
@ncar7