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Columnas
El gobierno mexicano avaló la decisión de su similar estadounidense, tomada por el presidente Donald Trump al nombrar grupos terroristas a los cárteles mexicanos, no le quedó otra. Claro, alguna excusa debía encontrar y qué mejor que fincarle la responsabilidad a alguien, como sería absurdo culpar de esto a los medios de comunicación, el elegido fue el poder judicial.
Pero es claro, con la acción de entrega de 29 capos realizada el pasado jueves 27 de febrero, casi todos ellos ciudadanos mexicanos, simple y llanamente nuestro gobierno le dijo a su contraparte estadounidense que avala su política contra los cárteles mexicanos y para ello llevó a cabo una acción inédita, lo que suceda con esos criminales ya no importa, la pena de muerte es una gran posibilidad para algunos de ellos porque serán juzgados bajo las leyes estadounidenses sin la excepción de la extradición, que impedía este castigo por los convenios firmados por ambos gobiernos en su momento.
El hubiera no existe, pero para efectos prácticos en realidad ya tampoco importa mucho lo sucedido en julio de 2024 con Ismael "Mayo" Zambada, ya que de haber sido detenido por el gobierno mexicano hubiera sido, sin la menor de las dudas, incluido en el paquete del pasado jueves.
De hecho, quizás para el señor Zambada fue lo mejor que le pudo suceder ya que supuestamente ahora está en pláticas para colaborar con el gobierno estadounidense, lo que es muy distinto si hubiera llegado a Estados Unidos en el paquete del 27 de febrero de este año; la amenaza de pena de muerte sobre este capo también es una posibilidad, pero al parecer existe una rendija por la puede evadirla, a diferencia de los capos entregados y quienes poco podran hacer aquellos que llegaron el pasado jueves, si los fiscales lo piden y los jueces estadounidenses lo avalan.
Ya tampoco quedan los gritos patrioteros de cuarta surgidos desde Palacio Nacional o desde cualquier sitio a donde se traslade la representación del ejecutivo, señalando una y otra vez que con Estados Unidos cooperación y colaboración pero jamás subordinación; en los hechos se han subordinado a Estados Unidos, lo que dijeron sin decirlo el pasado jueves 27 de febrero fue: Presidente Trump, usted tiene razón los cárteles mexicanos son grupos terroristas, tenga usted por lo pronto a 29 mexicanos y haga con ellos lo que quiera.
No se trata de defender de modo alguno a esos 29 criminales, simplemente es poner los puntos sobre las íes y ver cómo fue suficiente la amenaza arancelaria para que en poco más de un mes se hiciera lo que no se hizo durante décadas en algunos casos, o muchos años en otros.
Pero es más desgarrador todavía darse cuenta que los 200,000 mexicanos ejecutados el sexenio pasado fueron poco menos que un cero a la izquierda, y totalmente insuficientes para hacer algo y actuar contra estos criminales y sus bandas delincuenciales, entre más mataban más los abrazaban. El autor de esto hoy sigue y seguirá libre, disfrutando y convencido de que encabeza una gran transformación, y que la historia lo pondrá por encima de apellidos como Juárez, Hidalgo, Allende, etc.
Es igualmente triste ver la miseria de las cárceles mexicanas y del sistema judicial en general, no tiene remedio, está podrido en ese sentido el de la procuración de justicia, pero no nos engañemos, solo es reflejo de un país que se debate en lo mismo, y eso que venimos de seis años en los que la corrupción se acabó por obra y gracia del ungido por la mano de dios.
Hemos rebasado una línea y ya no hay vuelta, con sus ventajas y desventajas. Hoy en la práctica en México también se han designado a los cárteles de las drogas como grupos terroristas, a partir de ahora todos los cabecillas, aquellos criminales que caigan en las manos de la justicia, saben que pueden ser enviados, entregados, a Estados Unidos en cualquier momento, sin importar los amparos que puedan existir, al fin hoy toma un sentido más amplio esa frase histórica, como histórico fue su sexenio pero no por lo que ellos tanto cacarean, del mesías tropical: "No me vengan con que la ley es la ley".
Queda claro, a partir de ahora y lo reconozcan o no: con Estados Unidos Coordinación, Colaboración, y también Sumisión. Para los suyos dirá lo contrario, los hechos hablan por sí solos.