"Locura" es como llaman algunos a la capacidad que otros tenemos de visitar despiertos ese lugar que ellos solo conocen en sueños. Ese mundo que equivocadamente consideran irreal, es una amplia ventana a la que muchos temen asomarse por temor a enfrentar esa otra "realidad." Yo lo sé porque he estado alí, y sin embargo, algo me ha impedido cruzar la frontera, para habitar de lleno en ese mundo sutil (el del espíritu) y apartarme por completo de esta otra realidad del mundo denso o material.
Todos los días, cada uno de nosotros visitamos ese lugar sin tiempo ni espacio, donde todo es posible. (Incluso aquello que siempre nos han dicho que no lo es). Esa "cuarta dimensión" es una puerta abierta hacia otras formas de percibir la realidad.
Ese lugar es al que arribamos diariamente durante la etapa de sueño. ¿Podríamos decir que los sueños no son reales? ¿Por qué? ¿Acaso no forman parte de nuestra vida?
En ese "otro" mundo, todo es tranquilo, sereno, apacible. Es un mundo sin etiquetas, sin prisas, sin juicios de valor. No hay temor. Allí todo lo sé, todo lo veo, todo lo percibo. Puedo percibir la unidad del todo con cada cosa, y viceversa. Allí es donde quisiera echar raíces. Vivir eternamente.
Ese es mi mundo, mi única verdad. Pero me despierto. Todo desaparece. La angustia regresa.
Al parecer, solo en estados "alfa" de conciencia como el sueño, la vigilia, la hipnosis, e incluso bajo el uso de ciertas drogas, podemos alcanzar a percibir esa otra parte de la realidad. Una percepción ampliada. Una conciencia "elevada".
Pero el racionalismo cientificista occidental nos ha hecho creer que esa parte de la realidad es una mera ilusión. Una fantasía.
Hoy se desprecia lo que no puede observarse o probarse. Se hace burla y se resta importancia a todo aquello que escapa a la lógica de la razón. Pero es obvio que el conocimiento del mundo trascendente te transforma. Personalmente, a partir de ese conocimiento, ahora no soy lo que era antes.
A lo largo de la historia, la humanidad ha intentado conocer la verdad última de las cosas. Mientras que en occidente se busca ese objetivo por la vía de la razón, del pensamiento, el antiguo oriente construyó un método vivencial, intuitivo y hasta empírico, que busca la verdad como algo vivo, que no se puede percibir por la vía de la razón. Incluso el pensamiento puede estorbar en esa búsqueda de esa verdad, que constituye la "Iluminación".
La Filosofía occidental recorre caminos y utiliza métodos estrictamente racionales, que son, desde mi punto de vista, mas limitados que los de la Filosofía oriental clásica.
Flor de loto: Yo soy como una flor de loto. Solo puedo florecer en donde hay paz.