Tan pronto le dijeron que había terminado la cuarentena, Donal Trump llamó a sus simpatizantes a que lo acompañaran a un evento de campaña, minimizando o ignorando todas las medidas sanitarias para evitar el contagio del Covid-19. El sábado pasado se reunieron en los jardines del ala sur de la Casa Blanca unas 2 mil personas que acudirían a un acto oficial del presidente, el evento fue de carácter electoral.
A la entrada de la residencia oficial estadunidense sólo se repartieron cubre bocas a las personas que no lo portaban, nada importó que lo rechazaran o se negaran a usarlo, de todas formas, podían participar.
Entre los asistentes se comentó: “sí el presidente superó el contagio qué más da, nosotros también podemos”, con y sin cubre bocas vitorearon a quien esperan permanezca cuatro años más como inquilino, como presidente.
Trump, se dirigió a una multitud desde un balcón de la Casa Blanca ubicado en un primer piso, habló de cómo controló y venció el virus que ha causado casi 37 millones de contagios en el mundo y la cifra de muertes ronda los 7.5 millones, de esos contagios, de cada 100; cuatro son estadunidenses y en torno a los fallecidos de cada 100 -uno, pero esto poco fue considerado lo importante era retomar los actos de campaña, hablar de sus “logros, triunfos y éxitos” alcanzados, de por qué debe estar cuatro años más como presidente. Fue un evento breve, el discurso del candidato-presidente tan sólo duró 15 minutos.
El candidato republicano habló de lo que se desconoce del Covid-19 y de cómo lo ha superado, el mayor espacio lo dedicó a abordar el supuesto fraude electoral que se está preparando para impedir que siga como presidente y claro no olvidó desacreditar las encuestas sobre la preferencia electoral… “hace cuatro años estábamos también abajo y vean hoy donde estamos”. Sin embargo, los hechos no respaldan los dichos ahí vertidos. No hay nada que pruebe una estrategia para impedir el voto por correo y sobre las encuestas sólo basta revisarlas para ver una ventaja que va desde los 10 hasta los 16 puntos en favor de Joe Biden.
Al evento de los jardines de la casa presidencial precedió una larga entrevista que le realizó un día antes, Rush Limbaugh , en la que pareció escucharse al mandatario quedar sin aliento más de una vez y en la cual por cierto en un par de ocasiones tosió, sin embargo, él en repetidas ocasiones se dijo curado y haber superado la afectado por el Covid-19.
La salud del candidato-presidente parece ser un asunto menor, no sólo para él sino para los integrantes de su campaña que no han sabido o podido controlarlo.