Vivimos en un entorno globalizado con necesidades de información en tiempo real, que no puede esperar días, menos semanas, los tiempos nos obligan a ser congruentes con el desarrollo tecnológico que vive la sociedad.
En el Instituto Electoral de la Ciudad de México nos hemos comprometido a derribar barreras para garantizar los derechos político-electorales de las y los mexicanos residentes en el extranjero, porque la democracia no tiene fronteras.
En nuestra Ciudad son tres elecciones en las que la ciudadanía chilanga ha participado con su voto en los comicios locales; los de jefatura de Gobierno en 2012 y 2018, así como en 2021, donde se eligió a la primera Diputación Migrante.
De acuerdo a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), nuestro país ocupaba en 2020 el segundo lugar con más personas migrantes en el mundo y es en atención a este dato que, tomamos en cuenta las necesidades de las y los chilangos que representan una población significativa.
La idea de adecuar y construir mejores equilibrios y contrapesos para la participación de la comunidad chilanga, se torna en una materia apremiante de cara a la escalada actual contra los organismos autónomos y de los evidentes esfuerzos por desestimar el quehacer de la autoridad electoral local.
Empero, el Instituto Electoral, desde hace tiempo, implementó una agenda institucional con una política de vinculación, producto de ello, realizamos el Sondeo a la ciudadanía oriunda de la Ciudad de México residente en el extranjero, con el objetivo de recabar información para señalar tendencias sobre el tipo de prácticas que incentivan su participación.
Los principales hallazgos del Sondeo, son los siguientes. El rango etario que más participa es el de 36 a 55 años. La diáspora está dispersa por todo el mundo, cubriendo los cinco continentes, pero tiene mayor presencia en América del Norte y Europa Occidental.
La ciudadanía tiene interés en participar en los procesos electorales. La mayoría de las personas encuestadas indicó que ha participado desde el extranjero en el pasado y en la elección de la Diputación Migrante, o le hubiera gustado hacerlo de haberse enterado. La mayoría de las chilangas y los chilangos en el exterior creen que el proceso de credencialización es adecuado, sin embargo, se quejan de la falta de citas en embajadas y consulados para tramitarla oportunamente. Perciben que la situación de la Ciudad de México ha empeorado. La institución electoral en la que más confían es el INE, aunque el IECM se encuentra en segundo lugar.
Estamos respondiendo con una mayor intensidad para promover el involucramiento político de la diáspora chilanga, conociendo su perfil e intereses, de tal manera que a pesar de que vivan fuera de su ciudad, se interesen en su mejora y evolución.