ANTONIO SANDOVAL
Seis años perdidos, seis años de discurso barato, seis años de lengua larga, seis años de un fracaso rotundo, otro más
Además, una vergüenza mundial, solo en México podrían suceder cosas así, y sucedieron.
Y por si fuera poco, la prueba irrefutable de lo nido de corrupción que es Pemex, fomentada o cuando menos tolerada el sexenio pasado por el inefable agrónomo que hoy quiere regalar casas a delincuentes que invaden propiedades.
Corrupción que por lo visto no va a poder erradicar tampoco el "científico" encargado hoy del changarro, porque la corrupción en Pemex es enorme, generacional y está enquistada, lo digo desde el conocimiento del sector cuando tuve oportunidad de dirigir algunas revistas en la industria energética.
En cualquier país del mundo, incluso en los bananeros, la minirefinería descubierta hace unos días, que procesaba huachicol, sería un escándalo nacional que tomaría sin duda alguna la batuta de la agenda nacional.
En México sin embargo no paso de un "se investigará a profundidad", la clara advertencia de que nada pasará, ya sea por falta de voluntad, por complicidad, o por una mezcla de ambas.
Pemex es un nido de corrupción pasada, presente y muy probablemente futura, no hay nada por hacer, el enfermo tiene cáncer terminal y su larga agonía ya jodió al país entero y lo seguirá jodiendo.
Pero tampoco es para sorprenderse mucho, cuando menos no para los que sabemos de la enorme corrupción que carcome a ese elefante blanco y anquilosado.
Este escándalo de la minirefinería, si es que alguna vez fue escándalo en el país del "no pasa nada" será más bien una anécdota, algo más del bonito acontecer nacional y la "creatividad nacional".
Qué vergüenza, qué coraje, pero también cuánta impotencia, Pemex ha sido saqueada en incontables ocasiones, y así seguirá.
Mientras eso sucede, en el mundo las empresas petroleras más importantes no solo están revolucionando la forma en la que generan energía, invirtiendo, renovando, y demás.
En México, tenemos todavía cada 18 de marzo la figura del Tata como máximo logro petrolero. Si el Tata viera lo que han hecho con Pemex tanto los corruptos de antes como los "diferentes" de ahora, tenga usted por seguro que se volvería a morir.