facebook
Sin Límites

Sin Límites

Columnas jueves 18 de enero de 2024 -

Que Sudáfrica haya acusado a Israel en la CPI por genocidio, y que Estados Unidos siga mandando a lo que equivale a su canciller (Anthony Blinken) 4 veces en 100 días a Oriente Medio, para tratar de desescalar un conflicto en el que las bajas van 24 a 1, nos hace ver que este conflicto es, más bien, el molde de algo poco convencional incluso para esa región de mundo.

Occidente esta re-aprendiendo a hacerse cargo de los conflictos armados que, pese a la retórica globalista, nunca se fueron del todo y hoy parecen regresar con bríos como de siglo XIX/XX. En ese sentido, recordemos también que hay algunas “reglas” que dentro de los horrores de la guerra, se supone que los países respetan, sin importar la situación. Una de ellas, es la no utilización de armas prohibidas, empezando, por supuesto, por las armas nucleares. Pero otra de ellas es la proporcionalidad en la respuesta a una agresión, que si bien nunca tiene una medida absoluta e incontrovertible, sí es claro cuando, como en este caso, la balanza ya se fue completamente al otro lado.

Qiao Liang y Wang Xiangsui, dos coroneles chinos, en 1999, escribieron un libro, hoy popular en las fuerzas armadas estadounidenses, llamado “UnrestrictedWarfare”. La idea principal, de hecho, profetizaba que la guerra cada vez tiene menos parámetros y límites claros, en todos los planos, por lo que los conflictos entre naciones, cada vez se acercarían más a ser “conflictos totales”. Este se parece bastante a uno de esos, tanto por la brutalidad con la que los atentados iniciales de Hamás se cometieron, e incluso se filmaron, como por la respuesta, que no hace distinción alguna, en realidad, entre objetivos militares y civiles.

El asunto se ha vuelto, como en el caso de Ucrania para Putin, un asunto de supervivencia política para Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí. El político apostó a una contraofensiva total, inmediata y permanente, lo que rápidamente le valió el cambio de narrativas en la comunidad internacional, pasando de víctima a victimario en cosa de semanas.

Netanyahu es uno de tantos populistas de libro de texto que hoy gobiernan en el mundo, pero eso nos da elementos desalentadores sobre su posible comportamiento en el futuro cercano. Netanyahu esperaba que la unidad nacional que logró el día siguiente de los ataques de Hamas, se mantuviera durante toda la guerra, sin importar las decisiones que tomara ni su duración. Eso fue ingenuo, siendo que ya era una figura ampliamente polarizadora, y estaba en conflicto con el poder judicial de Israel, que es, tal vez, la institución de mayor confianza ciudadana en ese país (por eso no se parece nada al conflicto de AMLO con la SCJN, así que ni hagan el paralelismo, que se les va a notar la edad o el exotismo).

Las guerras como pretexto de unidad nacional han sido una herramienta política milenaria. El problema es que ya no hay monopolio ni verticalidad en la creación de narrativas, distribución de información, etcétera. Lo peor para el primer ministro, algunos militares críticos de su gobierno están impulsando la versión de que fue su ineptitud la que creó las condiciones del ataque de Hamás, al tratar “de comprar a sus líderes con dinero”, mismo que usaron para armarse y atacar a Israel.

Esta narrativa es peligrosa, pues si bien sirve a los opositores al primer ministro, obliga a este último a doblar su apuesta por la escalada militar, que poco a poco se está convirtiendo en una operación de erradicación, y no de control, porque no quiere ocupar nada, sólo dejar Gaza como una tierra baldía. Luego de todo lo expuesto, lo que está por verse es qué tanto y cuántos están dispuestos a pelearse, realmente, con Israel. No serán muchos, porque una parte importante del capital financiero global es, precisamente, dinero judío. Y si se cree que los últimos acontecimientos han reducido el impacto de las acusaciones antisemitas, basta revisar el caso de la ex rectora de Harvard que, siendo en apariencia intocable por sus distintas identidades y vulnerabilidades propias, tuvo que renunciar por su ambivalencia respecto de la condena de Hamás, aunque la razón oficial haya sido otra.


No te pierdas la noticias más relevantes en youtube

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
LÍNEA 13 . Columnas
2026-07-17 - 01:00
El Día Internacional de la Cava Columnas
2026-07-17 - 01:00
A la CDMX le llueve sobre mojado Columnas
2026-07-17 - 01:00
¿Qué es el Sexting? ¿Cómo se enfrenta? Columnas
2026-07-17 - 01:00
Inflan a la oposición Columnas
2026-07-17 - 01:00
AMPI Y FOVISSSTE: LA CERTEZA Columnas
2026-07-17 - 01:00
Antes que ancianos, personas Columnas
2026-07-17 - 01:00
TIRADITOS Columnas
2026-07-16 - 01:00
LÍNEA 13 . Columnas
2026-07-16 - 01:00
JOGO BONITO Columnas
2026-07-16 - 01:00
UN PEQUEÑO RESPIRO Columnas
2026-07-16 - 01:00
Lecciones de altura: la audacia de proponer Columnas
2026-07-16 - 01:00
re
+ -