SHEINBAUM Y LA INVITACIÓN AL REY
Tremenda sorpresa nos llevamos los mexicanos al saber que la presidenta Claudia Sheinbaum invitó al rey de España, Felipe VI, a venir a México a presenciar el Mundial de Futbol, porque según la versión que ella misma nos había dado, es que “insistiría” en que se ofreciera perdón por los agravios de la Conquista, como lo exigió en su momento el entonces presidente López Obrador en 2019 y ella lo reiteró al no invitarlo a su toma de posesión. Pero resulta que mucho antes de que el monarca tuviera una expresión mínima de reconocimiento de “los abusos” como dijo este 16 de marzo, la mandataria mexicana ya le había extendido una invitación para venir al país desde ¡el 3 de febrero pasado! Ahora la pregunta es: ¿por qué la presidenta no lo informó?, ¿los mexicanos deberíamos conformarnos con un tibio ‘reconocimiento’ y desechar la petición de perdón?
PT dice no al Plan B
Todo parece indicar que el Plan B de la Reforma Electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, podría naufragar. Comentan que el dirigente del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, ha mandado la señal de no ir con esta reforma en el Senado de la República, pues consideran que la determinación de que en el 2027 esté la presidenta en la boleta con el tema de la revocación de mandato le permitirá hablar de lo que considere pertinente. Esta situación, según los petistas y demás partidos de oposición, permitirá a la presidenta, los legisladores y funcionarios hablar y hacer campaña en favor de Morena, algo que al PT le pegará en las preferencias, por lo que están a punto de decir que no hay alianza con el denominado Plan B.
El arte de tragar sapos y Sergio Mayer
Dicen que el arte de la política es “tragar sapos sin hacer gestos” y eso parece que lo entendió muy bien el diputado federal de Morena y actor, Sergio Mayer, quien ayer regresó a San Lázaro para ocupar la curul que dejó por unas semanas para participar en un Reality Show. No tuvo una buena recepción, pues comentan que fue duramente criticado por opositores y hasta los propios morenos, quienes les demandaron que dejara el cargo para quien en realidad desee dedicarse a trabajar. La respuesta de Mayer fue: “Quizá políticamente fue incorrecto, y reconozco, lo cual ofrezco una disculpa a la sociedad que se haya sentido ofendida”, posteriormente esbozo una leve sonrisa y regresó a su asiento, sin más qué decir, mientras sus detractores hacían corajes.