Reconocimiento al gobernador de SLP
Si de algo ha sufrido la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante el desastre causado por las lluvias en cinco entidades, es porque los gobernadores de Morena han quedado rebasados y ello provoca la indignación de los damnificados. Una situación diferente vivió ayer al hacer su recorrido por San Luis Potosí, donde el gobernador, Ricardo Gallardo Cardona, operó desde el primer momento y ello le valió el reconocimiento de la mandataria federal y hasta unas palmadas en la espalda. Incluso la propia gente reconoció la labor del mandatario y dieron un buen trato a Sheinbaum Pardo, una situación diametralmente opuesta a la que vivió en Puebla y Veracruz.
El trago amargo de los veracruzanos
Por cierto, la que sigue pasando tragos amargos es la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, debido a que ahora salió a relucir que la cobertura de seguros catastróficos simplemente no estaba activo, por lo que el gobierno tendrá que desembolsar dinero del erario público para cubrir los daños que dejaron las inundaciones. Pero cuando le preguntaron al respecto, más que molesta, respondió que no se trataba de un tema de dinero. Siendo sinceros, no es sólo de dinero sino de atención y asistencia a los afectados, pero desafortunadamente ni eso ha podido hacer el gobierno veracruzano, pues en Poza Rica llevan más de cinco días de la tragedia y siguen ahogados entre lodo, basura, aguas negras y sin falta de alimento y agua potable, por lo que ellos sí están pasando un verdadero trago amargo.
La protesta de los campesinos
El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural (Seder), Julio Berdegué Sacristán, enfrenta su primera crisis, luego de que agricultores de maíz del estado de Jalisco bloquearon por más de once horas la autopista Guadalajara Morelia, en demanda de mejores precios de garantía a la tonelada del maíz. Incluso mandaron a volar a Antonio Pérez Garibay, delegado de la Secretaría de Gobernación en la entidad cuanto intentó negociar con ello la liberación de la autopista. Los productores del campo retaron a Berdegué a que se presentará a negociar directamente, algo que no sucedió. El tema, nos dicen, podría escalar pues productores del campo de varias entidades están amagando con armar un paro nacional, lo que no vendría nada bien al gobierno que con las inundaciones ya tiene más que suficiente.