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Columnas
Miles de veces hemos escuchado decir que se trabaja para que ninguna niña, ningún niño y adolescentes se quede atrás, pocas veces hemos visto acciones estratégicas que tengan resultados de impacto que trasciendan a las palabras escritas en un plan de trabajo institucional.
Cuando se trata de las niñas y niños que se encuentran hospitalizados esto resulta más complicado, porque la forma de enseñar y aprender es diferente, lo que requiere mayores recursos económicos y humanos, lo que para muchos gobiernos garantizar su inclusión en el sistema educativo resulta complicado cuando no hay un compromiso real ni con los infantes y adolescentes, ni con el cumplimiento del derecho a la educación, lo que al final del camino, genera una brecha en el conocimiento en estos grupos poblacionales.
Sumado a que muchos investigadores han escrito que la hospitalización tiene un impacto significativo en la construcción de la identidad de los niños y su inclusión educativa, interrumpiendo las interacciones sociales y cambiando su contexto de vida, lo que resulta en una sensación de pérdida de control y aislamiento social. provocando un retraso en el desarrollo de sus habilidades sociales y cognitivas.
Por eso el conocer que, en el Estado de México, con el compromiso de la Mtra. Delfina Gómez, el programa “Sigamos aprendiendo… en el hospital” que desde 2010 impulsó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que fue diseñado para lograr una vinculación entre la salud y la educación, y con ello evitar el rezago educativo y la pérdida del curso escolar, haya beneficiado durante el 2024 a más de 4 mil niñas, niños y adolescentes mexiquenses, es realmente una buena noticia cuando hablamos de educación, inclusión, equidad…
Este programa que el Mtro. Miguel Ángel Hernández Espejel, Titular de la Secretaria de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de México, desarrolla, sin duda alguna pone en práctica aquello que escribió Erich Fromm: “La educación consiste en ayudar a un niño a llevar a la realidad sus aptitudes”, porque logró un gran avance para que las niñas, niños y adolescentes mexiquenses no quedaran excluídos del sistema educativo.
Si bien hay que reconocer a la Titular del Ejecutivo y al de la Secretaria de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de México, sin duda alguna también hay que hacerlo con los padres, madres, hermanos o cuidadores que se suman a este esfuerzo.
Pero los héroes de este programa son las y los maestros que hacen posible este programa. Sí héroes que sin capa, antifaz o poderes especiales, solo con conocimientos, solidaridad, empatía y mucho amor a su profesión y a las niñas, niños y adolescentes adaptan todo el contenido del cursos escolar y de los libros de texto a las necesidades particulares de los pacientes-alumnos, quienes reciben clases en salones hospitalarios o en sus habitaciones, cuando no pueden desplazarse.
Si bien, el programa Sigamos aprendiendo… en el hospital, opera en los 32 estados, pero por los resultados y el impacto logrados, hoy es de aplaudirse lo logrado en el Estado de México, porque este esUN BUEN PASO PARA QUE NADIE SE QUEDE ATRÁS.
ROSALIA ZEFERINO SALGADO
Dra. En Educación y Asesora en Comunicación Estratégica
e Imagen Pública