La semana pasada un estudiante de 12 años se disparó, luego de ingresar una pistola a la Secundaria Diurna No. 79 República de Chile, ubicada en la colonia Mexicaltzingo, alcaldía Iztapalapa, en la Ciudad de México.
El niño estaba en clase de laboratorio y comenzó a manipular el arma, y esta se le disparo accidentalmente, sufriendo un balazo que entró y salió por uno de los dedos de su mano izquierda; paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas que llegaron al sitio, valoraron al menor, quien fue trasladado al Hospital Pediátrico de Iztapalapa, donde fue sometido a una cirugía en la mano.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX, informó que el padre, era el presunto dueño del arma.
Días posteriores al incidente del 21 de febrero en la secundaria no.79, una menor y su padre presentaron otra denuncia por el delito de lesiones, luego de que ella, resultara herida en el tobillo por las esquirlas de la bala disparada durante el accidente.
Los agentes realizaron entrevistas a directivos y profesores de la Secundaría que estuvieron en el acto, así como policías preventivos que intervinieron para integrar sus testimonios a la carpeta de investigación que se sigue por el delito de disparo de Arma de Fuego; por su parte Sedena informó que el arma detonada, cuenta con permiso de la Secretaría de Marina para usarla en defensa personal, pues el padre del menor había sido víctima de un asalto en su consultorio dental tiempo atrás.
Luego de lo sucedido, padres de familia de Iztapalapa, solicitan a la Jefa de Gobierno la instalación del Programa Mochila Segura, el cual la Jefa de Gobierno dice no poder implementar porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así lo determinó.
Si bien el argumento de la Jefa de Gobierno puede ser válido, lo cierto es que urge que se establezca un protocolo para la revisión de útiles escolares, previa autorización por escrito de los padres de familia. En este caso hubo dos niños lesionados por una arma de fuego que entró a la escuela en la mochila de un niño, estos niños no son responsables de lo sucedido, pero si esto se repite mañana, el gobierno sí será responsable por no establecer una política pública, que proteja a nuestros niños y jóvenes en las escuelas.
Urge que el Gobierno de la Ciudad de México trabaje en conjunto con la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y las Alcaldías, a fin de que se generen programas que garanticen la seguridad de niños y jóvenes en los planteles educativos capitalinos, basándose en los protocolos especializados en infancia y adolescencia, que permitan realizar la revisión de los útiles escolares que ingresan a los planteles educativos.
Este problema que días pasados sucedió en Iztapalapa, puede suceder en cualquier Alcaldía de la ciudad, si no se toman acciones reales y contundentes que prevengan el ingreso de armas a las escuelas de la Ciudad, pondremos en riesgo a nuestros niños.
No podemos tapar el sol con un dedo, vivimos en una ciudad insegura, donde los ciudadanos tienen miedo, y por esos tienen armas en sus casas para protegerse de la delincuencia, desgraciadamente estas armas, están llegando a los niños y hoy a las escuelas, urgen acciones inmediatas del gobierno, no hay tiempo que perder.